Mosaico decorativo

Talált 7268 Eredmények: ángel Del Señor

  • El Señor dijo a Josué: (Josué 20, 1)

  • y les dijeron: "El Señor, por medio de Moisés, mandó que se nos diesen ciudades para vivir con sus ejidos para nuestros ganados". (Josué 21, 2)

  • Entonces los israelitas dieron de sus propias heredades a los levitas, tal como lo había ordenado el Señor, las siguientes ciudades con sus ejidos. (Josué 21, 3)

  • Los israelitas dieron en suerte a los levitas estas ciudades, con sus ejidos, tal como lo había ordenado el Señor por medio de Moisés. (Josué 21, 8)

  • El Señor dio a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres. Se posesionaron de ella y vivieron en ella. (Josué 21, 43)

  • El Señor les dio paz con todos los pueblos vecinos, como había jurado a sus padres; ninguno de sus enemigos pudo resistirlos; a todos los entregó el Señor en sus manos. (Josué 21, 44)

  • Ninguna de las promesas que el Señor había hecho a la casa de Israel cayó en el vacío; todas se cumplieron. (Josué 21, 45)

  • y les dijo: "Habéis cumplido todo lo que os ha mandado Moisés, siervo del Señor, y habéis obedecido mi palabra en todo lo que os he mandado. (Josué 22, 2)

  • No habéis abandonado a vuestros hermanos durante mucho tiempo hasta este día, cumpliendo así fielmente el mandato del Señor, vuestro Dios. (Josué 22, 3)

  • Ahora, puesto que el Señor, vuestro Dios, ha dado la paz a vuestros hermanos, como se lo había prometido, volveos e id a vuestras tiendas, a la tierra de vuestra heredad que os dio Moisés, siervo del Señor, en Transjordania. (Josué 22, 4)

  • Pero poned sumo empeño en cumplir los mandamientos y la ley que os mandó Moisés, siervo del Señor, en amar al Señor, vuestro Dios, seguir sus caminos, observar sus mandamientos, permanecer unidos a él y en servirlo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma". (Josué 22, 5)

  • Los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés dejaron a los israelitas en Silo, en la tierra de Canaán, para ir a la tierra de Galaad, la tierra de su heredad, donde ellos se habían establecido, según la orden que el Señor había dado por medio de Moisés. (Josué 22, 9)


"Rezai e continuai a rezar para não ficardes entorpecidos". São Padre Pio de Pietrelcina