Mosaico decorativo

Talált 7268 Eredmények: ángel Del Señor

  • Dame, pues, esta montaña que el Señor me prometió aquel día, como tú mismo lo oíste. Allí están los anaquitas, y hay ciudades grandes y fortificadas. Si el Señor está conmigo, yo los echaré de allí, como él prometió". (Josué 14, 12)

  • Por eso Hebrón es posesión de Caleb, hijo de Jefoné, el queniceo, hasta el día de hoy, porque fue fiel al Señor, Dios de Israel. (Josué 14, 14)

  • A Caleb, hijo de Jefoné, se le dio una parte en medio de los hijos de Judá, tal como el Señor había ordenado a Josué: Quiriat Arbá, metrópoli de los anaquitas, es decir, Hebrón. (Josué 15, 13)

  • Éstas se presentaron ante el sacerdote Eleazar, ante Josué, hijo de Nun, y ante los jefes, y les dijeron: "El Señor ordenó a Moisés que se nos diera una parte lo mismo que a nuestros hermanos". Y tal como el Señor había ordenado se les dio una parte igual que a los parientes de su padre. (Josué 17, 4)

  • Los hijos de José dijeron a Josué: "¿Cómo nos has dado en heredad una sola parte, una sola porción, siendo un pueblo numeroso, al que el Señor ha bendecido hasta ahora?". (Josué 17, 14)

  • Josué dijo a los israelitas: "¿Qué esperáis para ir a conquistar la tierra que os ha dado el Señor, Dios de vuestros padres? (Josué 18, 3)

  • Una vez hecha la descripción del país en siete partes, me la traeréis a mí, y yo echaré las suertes aquí, ante el Señor Dios nuestro. (Josué 18, 6)

  • Los levitas no tendrán parte como vosotros, ya que el sacerdocio será su heredad; y Gad, Rubén y la media tribu de Manasés ya han recibido en Transjordania la heredad que les dio Moisés, siervo del Señor". (Josué 18, 7)

  • Cuando se disponían a ir a hacer la descripción del país, Josué les dio estas órdenes: "Id, recorred el país y haced su descripción; cuando volváis, yo echaré vuestras suertes ante el Señor en Silo". (Josué 18, 8)

  • Josué echó sus suertes en Silo, ante el Señor, y allí distribuyó el país entre los israelitas, por clanes. (Josué 18, 10)

  • Tal como el Señor lo había ordenado, le dieron la ciudad que él mismo había pedido, Timná-Séraj, en la montaña de Efraín; reconstruyó la ciudad y vivió en ella. (Josué 19, 50)

  • Éstas son las heredades que el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y los jefes de familia de las tribus de Israel repartieron por suerte en Silo, ante el Señor, a la entrada de la tienda de la reunión. Así se llevó a cabo el reparto de la tierra. (Josué 19, 51)


"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina