Talált 733 Eredmények: ojos

  • Tomó entonces los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición y los partió, y los iba dando a los discípulos para que los fueran sirviendo a la gente. (Lucas 9, 16)

  • Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis! (Lucas 10, 23)

  • «Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. (Lucas 16, 23)

  • En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!" (Lucas 18, 13)

  • diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. (Lucas 19, 42)

  • pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran. (Lucas 24, 16)

  • Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. (Lucas 24, 31)

  • ¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos, que blanquean ya para la siega. Ya (Juan 4, 35)

  • Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: «¿Donde vamos a comprar panes para que coman éstos?» (Juan 6, 5)

  • Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego (Juan 9, 6)

  • Le dijeron entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?» (Juan 9, 10)

  • El respondió: «Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: "Vete a Siloé y lávate." Yo fui, me lavé y vi.» (Juan 9, 11)


“Quando Jesus vem a nós na santa comunhão, encontra alegria em Sua criatura. Por nossa parte, procuremos Nele a nossa alegria.” São Padre Pio de Pietrelcina