Talált 733 Eredmények: ojos

  • Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. (Juan 9, 14)

  • Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. El les dijo: «Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo.» (Juan 9, 15)

  • Entonces le dicen otra vez al ciego: «¿Y tú qué dices de él, ya que te ha abierto los ojos?» El respondió: «Que es un profeta.» (Juan 9, 17)

  • Pero, cómo ve ahora, no lo sabemos; ni quién le ha abierto los ojos, eso nosotros no lo sabemos. Preguntadle; edad tiene; puede hablar de sí mismo.» (Juan 9, 21)

  • Le dijeron entonces: «¿Qué hizo contigo? ¿Cómo te abrió los ojos?» (Juan 9, 26)

  • El hombre les respondió: «Eso es lo extraño: que vosotros no sepáis de dónde es y que me haya abierto a mí los ojos. (Juan 9, 30)

  • Jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de un ciego de nacimiento. (Juan 9, 32)

  • Pero otros decían: «Esas palabras no son de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos?» (Juan 10, 21)

  • Pero algunos de ellos dijeron: «Este, que abrió los ojos del ciego, ¿no podía haber hecho que éste no muriera?» (Juan 11, 37)

  • Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. (Juan 11, 41)

  • Ha cegado sus ojos, ha endurecido su corazón; para que no vean con los ojos, ni comprendan con su corazón, ni se conviertan, ni yo los sane. (Juan 12, 40)

  • Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. (Juan 17, 1)


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