Mosaico decorativo

Löydetty 429 Tulokset: Siete Cabezas

  • Las palabras del Señor son palabras sinceras, plata pura refinada en el horno siete veces. (Salmos 12, 7)

  • dejaste que cabalgaran sobre nuestras cabezas, anduvimos a través de agua y fuego, pero, al fin, nos hiciste recobrar aliento. (Salmos 66, 12)

  • tú dividiste el mar con tu poder, rompiste en las aguas las cabezas de los monstruos; (Salmos 74, 13)

  • tú las cabezas de Leviatán despedazaste para hacer de ellas pasto de los monstruos marinos; (Salmos 74, 14)

  • clava a nuestros vecinos siete veces en pleno corazón el ultraje que te han hecho a ti, Señor. (Salmos 79, 12)

  • juzga a las naciones, amontona cadáveres y tritura cabezas en el mundo entero. (Salmos 110, 6)

  • Yo te alabo siete veces cada día porque tus justas leyes son definitivas. (Salmos 119, 164)

  • los puso al frente de cuarenta mil soldados de infantería y de siete mil de caballería para que invadieran Judá y la devastaran, según la orden del rey. (I Macabeos 3, 39)

  • Colocó siete pirámides, una frente a otra, por el padre, la madre y los cuatro hermanos. (I Macabeos 13, 28)

  • Ellos cerraron el templo, practicaron una abertura en el techo y, a pedradas, acabaron con el jefe (y los que habían entrado en él); los despedazaron y tiraron sus cabezas a los de afuera. (II Macabeos 1, 16)

  • Siete hermanos fueron apresados junto con la madre y obligados a comer carnes de cerdo prohibidas; y por negarse a comerlas, fueron azotados con zurriagos y vergajos de toro. (II Macabeos 7, 1)

  • Pero, sobre todo, fue admirable la madre, y digna de gloriosa memoria. Ella, viendo muertos a sus siete hijos en el espacio de un día, lo llevaba todo con ánimo grande por la esperanza que tenía en el Señor. (II Macabeos 7, 20)


"Rezai e continuai a rezar para não ficardes entorpecidos". São Padre Pio de Pietrelcina