Mosaico decorativo

Fundar 1969 Resultados para: Victoria De Israel

  • A cada nación asignó un jefe, mas la porción del Señor es Israel. (Eclesiástico 17, 17)

  • Entonces me dio orden el creador del universo, el que me creó dio reposo a mi tienda, y me dijo: "Pon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel." (Eclesiástico 24, 8)

  • Ten piedad, Señor, del pueblo llamado con tu nombre, de Israel, a quien igualaste con el primogénito. (Eclesiástico 36, 11)

  • La vida del hombre tiene días contados, mas los días de Israel no tienen número. (Eclesiástico 37, 25)

  • Le hizo oír su voz, y le introdujo en la calígine; cara a cara le dio los mandamientos, la ley de vida y de saber, para enseñar a Jacob su alianza, y sus decretos a Israel. (Eclesiástico 45, 5)

  • piedras preciosas, grabadas como sellos, en engaste de oro, obra de joyero, para memorial por la escritura grabada, según el número de las tribus de Israel; (Eclesiástico 45, 11)

  • Le dio, por sus mandamientos, potestad sobre las prescripciones legales, para enseñar a Jacob sus dictámenes e ilustrar a Israel en su ley. (Eclesiástico 45, 17)

  • Pinjás, hijo de Eleazar, tercero en gloria, porque fue celoso del temor del Señor, y se mantuvo firme en la revuelta del pueblo por la energía de su alma resuelta, y obtuvo así el perdón para Israel. (Eclesiástico 45, 23)

  • Esforzado en la guerra fue Josué, hijo de Nun, sucesor de Moisés como profeta; él fue, de acuerdo con su nombre, grande para salvar a los elegidos del Señor, para tomar venganza de los enemigos que surgían e introducir a Israel en su heredad. (Eclesiástico 46, 1)

  • para que sepan todos los hijos de Israel que es bueno caminar en seguimiento del Señor. (Eclesiástico 46, 10)

  • Como grasa puesta aparte en el sacrificio de comunión, así David de entre los hijos de Israel. (Eclesiástico 47, 2)

  • El Señor le perdonó sus pecados y exaltó su cuerno para siempre: le otorgó la alianza real, un trono de gloria en Israel. (Eclesiástico 47, 11)


"Reze pelos infiéis, pelo Papa e por todas as necessidades espirituais da Santa Igreja." São Padre Pio de Pietrelcina