Mosaico decorativo

Fundar 2329 Resultados para: Todo-poderoso

  • Partieron con todo su ejército, llegaron y acamparon cerca de Emaús, en la Tierra Baja. (I Macabeos 3, 40)

  • Los extranjeros que habían podido escapar se fueron donde Lisias y le comunicaron todo lo que había pasado. (I Macabeos 4, 26)

  • y cuando vio aquel poderoso ejército, oró diciendo: «Bendito seas, Salvador de Israel, que quebraste el ímpetu del poderoso guerrero por mano de tu siervo David y entregaste el ejército de los filisteos en manos de Jonatán, hijo de Saúl, y de su escudero. (I Macabeos 4, 30)

  • Se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión. (I Macabeos 4, 37)

  • Inmediatamente Judas hizo que su ejército tomara el camino de Bosorá, a través del desierto; tomó la ciudad y después de pasar a filo de espada a todo varón y de saquearla por completo, la incendió. (I Macabeos 5, 28)

  • La gente de guerra tomó posición y Judas atacó la ciudad todo aquel día y toda la noche, hasta que cayó en sus manos. (I Macabeos 5, 50)

  • El valiente Judas y sus hermanos alcanzaron gran honor ante todo Israel y todas las naciones a donde su nombre llegaba. (I Macabeos 5, 63)

  • Lisias, en primer lugar, había ido al frente de un poderoso ejército, pero había tenido que huir ante los judíos. Estos se habían crecido con las tropas y los muchos despojos tomados a los ejércitos vencidos. (I Macabeos 6, 6)

  • Llamó luego a Filipo, uno de sus amigos, y le puso al frente de todo su reino. (I Macabeos 6, 14)

  • Resuelto Judas a exterminarlos, convocó a todo el pueblo para sitiarles. (I Macabeos 6, 19)

  • El rey se levantó de madrugada y puso en marcha el ejército con todo su ímpetu por el camino de Bet Zacaría. Los ejércitos se dispusieron para entrar en batalla y se tocaron las trompetas. (I Macabeos 6, 33)

  • Viendo Judas todo el daño que Alcimo y los suyos hacían a los hijos de Israel, mayor que el que habían causado los gentiles, (I Macabeos 7, 23)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina