Mosaico decorativo

Fundar 3660 Resultados para: Sal

  • También la luna: sale siempre a su hora, para marcar los tiempos, señal eterna. (Eclesiástico 43, 6)

  • Como pájaros que se posan esparce la nieve, que baja como langosta que salta al suelo. Admira el ojo la belleza de su blancura, y al verla caer se pasma el corazón. (Eclesiástico 43, 18)

  • El derrama también sobre la tierra la escarcha como sal, que al helarse se queda como pinchos de espinas. (Eclesiástico 43, 19)

  • Con vuestra alabanza ensalzad al Señor, cuanto podáis, que siempre estará más alto; y al ensalzarle redoblad vuestra fuerza, no os canséis, que nunca acabaréis. (Eclesiástico 43, 30)

  • Hizo salir de él un hombre de bien, que hallaba gracia a los ojos de todos, amado por Dios y por los hombres, Moisés, cuya memoria está envuelta en bendiciones. (Eclesiástico 45, 1)

  • Esforzado en la guerra fue Josué, hijo de Nun, sucesor de Moisés como profeta; él fue, de acuerdo con su nombre, grande para salvar a los elegidos del Señor, para tomar venganza de los enemigos que surgían e introducir a Israel en su heredad. (Eclesiástico 46, 1)

  • Y ellos dos solos se salvaron entre seiscientos mil hombres de a pie, para ser introducidos en la herencia, en la tierra que mana leche y miel. (Eclesiástico 46, 8)

  • Ante el altar instituyó salmistas y con sus voces dio dulzura a los cantos. (Eclesiástico 47, 9)

  • Reinó Salomón en días de paz, Dios le concedió reposo por doquier, para que levantara una Casa a su nombre y preparara un santuario eterno. (Eclesiástico 47, 13)

  • Pero el Señor no renuncia jamás a su misericordia, no deja que se pierdan sus palabras ni que se borre la descendencia de su elegido, el linaje de quien le amó no extirpa. Por eso dio a Jacob un resto, y un brote a David salido de él. (Eclesiástico 47, 22)

  • Descansó Salomón con sus padres, y después de él dejó a uno de su linaje, lo más loco del pueblo, falto de inteligencia, Roboam, que apartó de su cordura al pueblo. (Eclesiástico 47, 23)

  • ¡Que glorioso era, rodeado de su pueblo, cuando salía de la casa del velo! (Eclesiástico 50, 5)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina