Fundar 4103 Resultados para: Poder De Dios
Que en ti, Yahveh, yo espero, tú reponderás, Señor, Dios mío. (Salmos 38, 16)
¡No me abandones, tú, Yahveh, Dios mío, no estés lejos de mí! (Salmos 38, 22)
Puso en mi boca un canto nuevo, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán, y en Yahveh tendrán confianza. (Salmos 40, 4)
¡Cuántas maravillas has hecho, Yahveh, Dios mío, qué de designios con nosotros: no hay comparable a ti! Yo quisiera publicarlos, pregonarlos, mas su número excede toda cuenta. (Salmos 40, 6)
hacer tu voluntad. Oh Dios mío, en tu ley me complazco en el fondo de mi ser. (Salmos 40, 9)
Y yo, pobre soy y desdichado, pero el Señor piensa en mí; tú, mi socorro y mi libertador, oh Dios mío, no tardes. (Salmos 40, 18)
¡Bendito sea Yahveh, Dios de Israel, desde siempre hasta siempre! ¡Amén! ¡Amén! (Salmos 41, 14)
Como jadea la cierva, tras las corrientes de agua, así jadea mi alma, en pos de ti, mi Dios. (Salmos 42, 2)
Tiene mi alma sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo podré ir a ver la faz de Dios? (Salmos 42, 3)
¡Son mis lágrimas mi pan, de día y de noche, mientras me dicen todo el día: ¿En dónde está tu Dios? (Salmos 42, 4)
Yo lo recuerdo, y derramo dentro de mí mi alma, cómo marchaba a la Tienda admirable, a la Casa de Dios, entre los gritos de júbilo y de loa, y el gentío festivo. (Salmos 42, 5)
¿Por qué, alma mía, desfalleces y te agitas por mí? Espera en Dios: aún le alabaré, ¡salvación de mi rostro y (Salmos 42, 6)