Fundar 18691 Resultados para: No
Respondió José a Faraón: «No hablemos de mí, que Dios responda en buena hora a Faraón.» (Génesis 41, 16)
Y refirió Faraón a José su sueño: «Resulta que estaba yo parado a la orilla del río, (Génesis 41, 17)
Pero una vez que las tuvieron dentro, ni se conocía que las tuviesen, pues su aspecto seguía tan malo como al principio. Entonces me desperté, (Génesis 41, 21)
y volví a ver en sueños cómo siete espigas crecían en una misma caña, henchidas y buenas. (Génesis 41, 22)
y consumieron las espigas flacas a las siete espigas hermosas. Se lo he dicho a los magos, pero no hay quien me lo explique.» (Génesis 41, 24)
José dijo a Faraón: «El sueño de Faraón es uno solo: Dios anuncia a Faraón lo que va a hacer. (Génesis 41, 25)
Las siete vacas buenas son siete años de abundancia y las siete espigas buenas, siete años son: porque el sueño es uno solo. (Génesis 41, 26)
Y las siete vacas macilentas y malas que subían después de aquéllas, son siete años; e igualmente las siete espigas flacas y asolanadas, es que habrá siete años de hambre. (Génesis 41, 27)
He aquí que vienen siete años de gran hartura en todo Egipto. (Génesis 41, 29)
Pero después sobrevendrán otros siete años de hambre y se olvidará toda la hartura en Egipto, pues el hambre asolará el país, (Génesis 41, 30)
y no se conocerá hartura en el país, de tanta hambre como habrá. (Génesis 41, 31)
Y el que se haya repetido el sueño de Faraón dos veces, es porque la cosa es firme de parte de Dios, y Dios se apresura a realizarla. (Génesis 41, 32)