Fundar 2384 Resultados para: Ira
Nadie cose un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, pues de otro modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo del viejo, y se produce un desgarrón peor. (Marcos 2, 21)
Decíanle los fariseos: «Mira ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?» (Marcos 2, 24)
Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: «Extiende la mano.» El la extendió y quedó restablecida su mano. (Marcos 3, 5)
Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos. (Marcos 3, 34)
Les decía también: «Atended a lo que escucháis. Con la medida con que midáis, se os medirá y aun con creces. (Marcos 4, 24)
Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. (Marcos 5, 32)
El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. (Marcos 6, 26)
Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.» (Marcos 8, 33)
Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. (Marcos 9, 8)
El les contestó: «Elías vendrá primero y restablecerá todo; mas, ¿cómo está escrito del Hijo del hombre que sufrirá mucho y que será despreciado? (Marcos 9, 12)
Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.» (Marcos 10, 21)
Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!» (Marcos 10, 23)