Fundar 3490 Resultados para: Habitar En La Casa Del Señor
Hacia ti, Señor Yahveh, miran mis ojos, ¡en ti me cobijo, no desampares mi alma! (Salmos 141, 8)
grande es nuestro Señor, y de gran fuerza, no tiene medida su saber. (Salmos 147, 5)
Se estremeció la tierra por sus habitantes, y toda la casa de Jacob se cubrió de vergüenza. (I Macabeos 1, 28)
José, en el tiempo de su angustia, observó la Ley y vino a ser señor de Egipto. (I Macabeos 2, 53)
y depositaron sus piedras en el monte de la Casa, en un lugar conveniente, hasta que surgiera un profeta que diera respuesta sobre ellas. (I Macabeos 4, 46)
Repararon el Lugar Santo y el interior de la Casa y santificaron los atrios. (I Macabeos 4, 48)
Víctimas, pues, del hambre, dejaron unos pocos hombres en el Lugar Santo y los demás se dispersaron cada uno a su casa. (I Macabeos 6, 54)
Colérico, les dijo con juramento: «Si esta vez no se me entrega Judas y su ejército en mis manos, cuando vuelva, hecha la paz, prenderé fuego a esta Casa.» Y salió lleno de furor. (I Macabeos 7, 35)
«Tú has elegido esta Casa para que en ella fuese invocado tu nombre y fuese casa de oración y súplica para tu pueblo; (I Macabeos 7, 37)
cuando en aquel tiempo sufrió Alcimo un ataque y su obra quedó parada. Se le obstruyó la boca y se le quedó paralizada, de suerte que no le fue posible ya pronunciar palabra ni dar disposiciones en la tocante a su casa. (I Macabeos 9, 55)
Todo el excedente que los funcionarios no hayan entregado como en años anteriores, lo darán desde ahora para las obras de la Casa. (I Macabeos 10, 41)
y le exhortó diciendo: «Vosotros sabéis todo lo que hemos hecho mis hermanos, la casa de mi padre y yo por la Ley y el Lugar Santo, y las guerras y tribulaciones que hemos sufrido. (I Macabeos 13, 3)