Fundar 656 Resultados para: Fruto Del Espíritu
Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. (Marcos 4, 7)
Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento.» (Marcos 4, 8)
pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto. (Marcos 4, 19)
Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento.» (Marcos 4, 20)
La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. (Marcos 4, 28)
Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.» (Marcos 4, 29)
Apenas saltó de la barca, vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo (Marcos 5, 2)
Es que él le había dicho: «Espíritu inmundo, sal de este hombre.» (Marcos 5, 8)
sino que, en seguida, habiendo oído hablar de él una mujer, cuya hija estaba poseída de un espíritu inmundo, vino y se postró a sus pies. (Marcos 7, 25)
Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo (Marcos 9, 17)
Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Jesús, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos. (Marcos 9, 20)
Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.» (Marcos 9, 25)