Fundar 1892 Resultados para: Eva
Vinieron a quedar sus ciudades devastadas, tierra reseca y yerma, no vive en ellas nadie, ni discurre por ellas ser humano. (Jeremías 51, 43)
Y harán corro contra Babilonia cielos y tierra y todo cuanto hay en ellos, cuando del norte lleguen los devastadores - oráculo de Yahveh -. (Jeremías 51, 48)
Es que devasta Yahveh a Babilonia, apaga de ella el gran ruido, y mugen sus olas como las de alta mar, cuyo son es estruendoso. (Jeremías 51, 55)
Es que viene sobre ella, sobre Babilonia el devastador, van a ser apresados sus valientes, se han aflojado sus arcos. Porque Dios retribuidor es Yahveh: cierto pagará. (Jeremías 51, 56)
Los caldeos rompieron las columnas de bronce que había en la Casa de Yahveh, las basas, el Mar de bronce de la Casa de Yahveh, y se llevaron todo el bronce a Babilonia. (Jeremías 52, 17)
el año dieciocho de Nabucodonosor fueron llevadas de Jerusalén 832 personas; (Jeremías 52, 29)
Tau. Como en día solemne congregaste por todo el ámbito terrores; no hubo en el día de la ira de Yahveh fugitivo ni evadido. Los que yo había criado y mantenido mi enemigo los exterminó. (Lamentaciones 2, 22)
El me ha llevado y me ha hecho caminar en tinieblas y sin luz. (Lamentaciones 3, 2)
Ha levantado contra mí en asedio amargor y tortura. (Lamentaciones 3, 5)
El me ha colmado de amargura, me ha abrevado con ajenjo. (Lamentaciones 3, 15)
cada mañana se renuevan: ¡grande es tu lealtad! (Lamentaciones 3, 23)
Has visto, Yahveh, el entuerto que me hacían: ¡lleva tú mi juicio! (Lamentaciones 3, 59)