Mosaico decorativo

Fundar 1489 Resultados para: Elá

  • Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga. (Marcos 9, 43)

  • Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: (Marcos 10, 32)

  • Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: « ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! (Marcos 11, 9)

  • velad, por tanto, ya que no sabéis cuándo viene el dueño de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de madrugada. (Marcos 13, 35)

  • Lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!» (Marcos 13, 37)

  • Pero después de mi resurrección, iré delante de vosotros a Galilea.» (Marcos 14, 28)

  • Y les dice: «Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad.» (Marcos 14, 34)

  • Y adelantándose un poco, caía en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de él aquella hora. (Marcos 14, 35)

  • Viene entonces y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: «Simón, ¿duermes?, ¿ni una hora has podido velar? (Marcos 14, 37)

  • Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.» (Marcos 14, 38)

  • El que le iba a entregar les había dado esta contraseña: «Aquel a quien yo dé un beso, ése es, prendedle y llevadle con cautela.» (Marcos 14, 44)

  • Había uno, llamado Barrabás, que estaba encarcelado con aquellos sediciosos que en el motín habían cometido un asesinato. (Marcos 15, 7)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina