Fundar 1876 Resultados para: Don
Perdona a tu prójimo el agravio, y, en cuanto lo pidas, te serán perdonados tus pecados. (Eclesiástico 28, 2)
De un hombre como él piedad no tiene, ¡y pide perdón por sus propios pecados! (Eclesiástico 28, 4)
El, que sólo es carne, guarda rencor, ¿quién obtendrá el perdón de sus pecados? (Eclesiástico 28, 5)
Los que abandonan al Señor caerán en ella, en ellos arderá y no se apagará. Como un león se lanzará contra ellos, como una pantera los desgarrará. (Eclesiástico 28, 23)
El hombre bueno sale fiador de su prójimo, el que ha perdido la vergüenza, lo deja abandonado. (Eclesiástico 29, 14)
El pecador dilapida los bienes de su fiador, el ingrato abandona en su corazón al que le ha salvado. (Eclesiástico 29, 16)
Triste vida andar de casa en casa: donde te hospedes no podrás abrir la boca. (Eclesiástico 29, 24)
Donde mire tu huésped no extiendas tú la mano, y no te eches sobre el plato al tiempo que él. (Eclesiástico 31, 14)
No se complace el Altísimo en ofrendas de impíos, ni por el cúmulo de víctimas perdona los pecados. (Eclesiástico 34, 19)
En todos tus dones pon tu rostro alegre, con contento consagra los diezmos. (Eclesiástico 35, 8)
Donde no hay valla, la propiedad es saqueada, donde no hay mujer, gime un hombre a la deriva. (Eclesiástico 36, 25)
Así tampoco del hombre que no tiene nido y que se alberga donde la noche le sorprende. (Eclesiástico 36, 27)