Mosaico decorativo

Fundar 4397 Resultados para: David Como Rey

  • Como salió del vientre de su madre, desnudo volverá, como ha venido; y nada podrá sacar de sus fatigas que pueda llevar en la mano. (Eclesiastés 5, 14)

  • También esto es grave mal: que tal como vino, se vaya; y ¿de qué le vale el fatigarse para el viento? (Eclesiastés 5, 15)

  • Porque, ¿quién sabe lo que conviene al hombre en su vida, durante los días contados de su vano vivir, que él los vive como una sombra? Pues ¿quién indicará al hombre lo que sucederá después de él bajo el sol? (Eclesiastés 6, 12)

  • Porque como crepitar de zarzas bajo la olla, así es el reír del necio: y también esto es vanidad. (Eclesiastés 7, 6)

  • No digas: ¿Cómo es que el tiempo pasado fue mejor que el presente? Pues no es de sabios preguntar sobre ello. (Eclesiastés 7, 10)

  • Tan buena es la sabiduría como la hacienda, y aprovecha a los que ven el sol. (Eclesiastés 7, 11)

  • Porque la sabiduría protege como el dinero, pero el saber le aventaja en que hace vivir al que lo posee. (Eclesiastés 7, 12)

  • Alégrate en el día feliz y, en el día desgraciado, considera que, tanto uno como otro, Dios lo hace para que el hombre nada descubra de su porvenir. (Eclesiastés 7, 14)

  • He aplicado mi corazón a explorar y a buscar sabiduría y razón, a reconocer la maldad como una necedad, y la necedad como una locura. (Eclesiastés 7, 25)

  • He hallado que la mujer es más amarga que la muerte, porque ella es como una red, su corazón como un lazo, y sus brazos como cadenas: El que agrada a Dios se libra de ella, mas el pecador cae en su trampa. (Eclesiastés 7, 26)

  • ¿Quién como el sabio? ¿Quién otro sabe explicar una cosa? La sabiduría del hombre hace brillar su rostro, y sus facciones severas transfigura. (Eclesiastés 8, 1)

  • Quien se atiene al mandamiento, no sabe de conspiraciones. Y el corazón del sabio sabe el cuándo y el cómo. (Eclesiastés 8, 5)


"Não desperdice suas energias em coisas que geram preocupação. Uma coisa somente é necessária: elevar o espírito e amar a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina