Mosaico decorativo

Fundar 3535 Resultados para: Davi Como Pastor

  • y a que ambicionéis vivir en tranquilidad, ocupándoos en vuestros asuntos, y trabajando con vuestras manos, como os lo tenemos ordenado, (I Tesalonicenses 4, 11)

  • Hermanos, no queremos que estéis en la ignorancia respecto de los muertos, para que no os entristezcáis como los demás, que no tienen esperanza. (I Tesalonicenses 4, 13)

  • Os decimos eso como Palabra des Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron. (I Tesalonicenses 4, 15)

  • Vosotros mismos sabéis perfectamente que el Día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche. (I Tesalonicenses 5, 2)

  • Cuando digan: «Paz y seguridad», entonces mismo, de repente, vendrá sobre ellos la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta; y no escaparán. (I Tesalonicenses 5, 3)

  • Pero vosotros, hermanos, no vivís en la oscuridad, para que ese Día os sorprenda como ladrón, (I Tesalonicenses 5, 4)

  • Así pues, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. (I Tesalonicenses 5, 6)

  • Por esto, confortaos mutuamente y edificaos los unos a los otros, como ya lo hacéis. (I Tesalonicenses 5, 11)

  • Tenemos que dar en todo tiempo gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe está progresando mucho y se acrecienta la mutua caridad de todos y cada uno de vosotros, (II Tesalonicenses 1, 3)

  • que no os dejéis alterar tan fácilmente en vuestro ánimo, ni os alarméis por alguna manifestación del Espíritu, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra, que os haga suponer que está inminente el Día del Señor. (II Tesalonicenses 2, 2)

  • Finalmente, hermanos, orad por nosotros para que la Palabra del Señor siga propagándose y adquiriendo gloria, como entre vosotros, (II Tesalonicenses 3, 1)

  • Ya sabéis vosotros cómo debéis imitarnos, pues estando entre vosotros no vivimos desordenadamente, (II Tesalonicenses 3, 7)


"Diga ao Senhor: Faça em mim segundo a Tua vontade, mas antes de mandar-me o sofrimento, dê-me forças para que eu possa sofrer com amor.". São Padre Pio de Pietrelcina