Mosaico decorativo

Fundar 1524 Resultados para: Tierra

  • No te apures a abrir la boca y que tu corazón no se apresure a proferir una palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo, y tú, sobre la tierra: sé parco en tus palabras, (Eclesiastés 5, 1)

  • No hay un hombre justo sobre la tierra que haga el bien sin pecar jamás. (Eclesiastés 7, 20)

  • Hay una cosa vana que acontece sobre la tierra; a algunos justos les sucede lo que corresponde a la manera de obrar de los malvados, y a algunos malvados les sucede lo que corresponde a la manera de obrar de los justos. Yo digo que también esto es vanidad. (Eclesiastés 8, 14)

  • Da una parte a siete, y aun a ocho personas, porque ignoras qué calamidades pueden venir sobre la tierra. (Eclesiastés 11, 2)

  • Cuando las nubes se llenan, derraman lluvia sobre la tierra; y si un árbol cae hacia el sur o hacia el norte, queda en el mismo lugar donde cayó. (Eclesiastés 11, 3)

  • antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es, y el aliento vuelva a Dios, porque es él quien lo dio. (Eclesiastés 12, 7)

  • Aparecieron las flores sobre la tierra, llegó el tiempo de las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola. (Cantar 2, 12)

  • Amen la justicia, ustedes, los que gobiernan la tierra, piensen rectamente acerca del Señor y búsquenlo con sencillez de corazón. (Sabiduría 1, 1)

  • Porque el espíritu del Señor llena la tierra, y él, que mantiene unidas todas las cosas, sabe todo lo que se dice. (Sabiduría 1, 7)

  • Él ha creado todas las cosas para que subsistan; las criaturas del mundo son saludables, no hay en ellas ningún veneno mortal y la muerte no ejerce su dominio sobre la tierra. (Sabiduría 1, 14)

  • un viento impetuoso se levantará contra ellos y los aventará como un huracán. Así la iniquidad devastará toda la tierra y la maldad derribará los tronos de los poderosos. (Sabiduría 5, 23)

  • ¡Escuchen, reyes, y comprendan! ¡Aprendan, jueces de los confines de la tierra! (Sabiduría 6, 1)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina