Fundar 1933 Resultados para: Sin
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado. (I Corintios 2, 12)
Nosotros no hablamos de estas cosas con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino con el lenguaje que el Espíritu de Dios nos ha enseñado, expresando en términos espirituales las realidades del Espíritu. (I Corintios 2, 13)
Por mi parte, no pude hablarles como a hombres espirituales, sino como a hombres carnales, como a quienes todavía son niños en Cristo. (I Corintios 3, 1)
Ni el que planta ni el que riega valen algo, sino Dios, que hace crecer. (I Corintios 3, 7)
No hay ninguna diferencia entre el que planta y el que riega; sin embargo, cada uno recibirá su salario de acuerdo con el trabajo que haya realizado. (I Corintios 3, 8)
si la obra es consumida, se perderá. Sin embargo, su autor se salvará, como quien se libra del fuego. (I Corintios 3, 15)
¡Será que ustedes ya están satisfechos! ¡Será que se han enriquecido o que se han convertido en reyes, sin necesidad de nosotros! ¡Ojalá que así fuera, para que nosotros pudiéramos reinar con ustedes! (I Corintios 4, 8)
No les escribo estas cosas para avergonzarlos, sino para reprenderlos como a hijos muy queridos. (I Corintios 4, 14)
Pero pronto iré a verlos -si así lo quiere el Señor- y entonces los juzgaré, no por sus palabras, sino por el poder que tienen. (I Corintios 4, 19)
¡Porque el Reino de Dios no es cuestión de palabras sino de poder! (I Corintios 4, 20)
Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. (I Corintios 5, 7)
Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad. (I Corintios 5, 8)