Mosaico decorativo

Fundar 1704 Resultados para: Pueblo Hebreo

  • Ella liberó de una nación opresora a un pueblo santo, a una raza irreprochable. (Sabiduría 10, 15)

  • Al obrar así, tú enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser amigo de los hombres y colmaste a tus hijos de una feliz esperanza, porque, después del pecado, das lugar al arrepentimiento. (Sabiduría 12, 19)

  • Pero los más insensatos de todos, y más infelices que el alma de un niño, son los enemigos que oprimieron a tu pueblo, (Sabiduría 15, 14)

  • En lugar de ese castigo, fuiste benévolo con tu pueblo, y para satisfacer su voraz apetito, le preparaste como alimento un manjar exquisito: ¡las codornices! (Sabiduría 16, 2)

  • Así los egipcios, a pesar de su deseo de comer, perdieron el apetito natural, ante el aspecto repugnante de los animales enviados contra ellos; tu pueblo, en cambio, sometido a privación por poco tiempo, participó de un manjar exquisito. (Sabiduría 16, 3)

  • Incluso cuando se desencadenó sobre tu pueblo el furor terrible de animales feroces, y ellos perecían por la mordedura de serpientes huidizas, tu ira no duró hasta el extremo. (Sabiduría 16, 5)

  • En lugar de esto, nutriste a tu pueblo con un alimento de ángeles, y sin que ellos se fatigaran, les enviaste desde el cielo un pan ya preparado, capaz de brindar todas las delicias y adaptado a todos los gustos. (Sabiduría 16, 20)

  • Tu pueblo esperaba, a la vez, la salvación de los justos y la perdición de sus enemigos; (Sabiduría 18, 7)

  • Un mismo castigo hería al esclavo y al dueño, el hombre del pueblo sufría lo mismo que el rey. (Sabiduría 18, 11)

  • Así, aquellos que a causa de los sortilegios se habían vuelto totalmente incrédulos, ante la pérdida de sus primogénitos, confesaron que ese pueblo era hijo de Dios. (Sabiduría 18, 13)

  • después de dejar que el pueblo se fuera, y de ungirlos a partir apresuradamente, ellos, cambiando de idea, saldrían a perseguirlos. (Sabiduría 19, 2)

  • así, mientras tu pueblo emprendía una maravillosa travesía, ellos encontrarían una muerte insólita. (Sabiduría 19, 5)


"No tumulto das paixões terrenas, surge a grande esperança da misericórdia inexorável de Deus." São Padre Pio de Pietrelcina