Fundar 1973 Resultados para: Oso
A estómago sobrio, sueño saludable: uno se levanta temprano, y está bien despierto. Insomnio penoso, náuseas y cólicos: eso le espera al hombre insaciable. (Eclesiástico 31, 20)
Fuérzalo a trabajar, para que no se quede ocioso, porque el ocio enseña muchas cosas malas. (Eclesiástico 33, 28)
Los ojos del Señor miran a aquellos que lo aman: él es escudo poderoso y apoyo seguro, refugio contra el viento abrasador y el ardor del mediodía, salvaguardia contra el tropiezo y auxilio contra la caída. (Eclesiástico 34, 16)
Ten piedad de nosotros,Dueño soberano, Dios de todas las cosas, y mira, infunde tu temor a todas las naciones. (Eclesiástico 36, 1)
y que ellas te reconozcan, como hemos reconocido nosotros que no hay otro Dios fuera de ti, Señor. (Eclesiástico 36, 4)
Aplasta la cabeza de los jefes enemigos, que dicen: "¡No hay nadie fuera de nosotros!". (Eclesiástico 36, 9)
Ten compasión de tu Ciudad santa, de Jerusalén, el lugar de tu reposo. (Eclesiástico 36, 12)
Un corazón tortuoso provoca contrariedades, pero el hombre de experiencia le da su merecido. (Eclesiástico 36, 20)
No pidas consejo a una mujer sobre su rival, ni a un cobarde sobre la guerra, ni a un comerciante sobre un negocio, ni a un comprador sobre una venta, ni a un envidioso sobre la gratitud, ni a un despiadado sobre un beneficio, ni a un perezoso sobre cualquier trabajo, ni al que trabaja por horas sobre la conclusión de una obra, ni a un servidor holgazán sobre un trabajo difícil: no cuentes con estos para ningún consejo. (Eclesiástico 37, 11)
Pero recurre asiduamente a un hombre piadoso, de quien te consta que cumple los mandamientos, capaz de sentir lo que tú mismo sientes, y que sufrirá contigo si das un traspié. (Eclesiástico 37, 12)
El que es sabio de labios para afuera, se hace odioso y acabará sin tener qué comer: (Eclesiástico 37, 20)
conserva los dichos de los hombres famosos y penetra en las sutilezas de las parábolas; (Eclesiástico 39, 2)