Mosaico decorativo

Fundar 1003 Resultados para: Oro

  • Su cabeza es un lingote de oro puro, sus cabellos son ramas de palmera, negros como un cuervo. (Cantar 5, 11)

  • Sus manos, brazaletes de oro, adornados con piedras de Tarsis. Su vientre, un bloque de marfil, todo incrustado de zafiros. (Cantar 5, 14)

  • Sus piernas, columnas de alabastro, asentadas sobre bases de oro puro. Su aspecto es como el Líbano, esbelto como los cedros. (Cantar 5, 15)

  • ¡Vuelve, vuelve Sulamita, vuelve, vuelve, para que te veamos! El Amado: ¿Por qué miran a la Sulamita, bailando entre dos coros? (Cantar 7, 1)

  • Coro: ¿Quién es esa que sube del desierto, reclinada sobre su amado? El Amado: Te desperté debajo del manzano, allí donde tu madre te dio a luz, donde te dio a luz la que te engendró. (Cantar 8, 5)

  • coronémonos con capullos de rosas antes que se marchiten; (Sabiduría 2, 8)

  • Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto. (Sabiduría 3, 6)

  • Cuando está presente, se la imita, cuando está ausente, se la echa de menos; en la eternidad, triunfa ceñida de una corona, vencedora en una lucha por premios intachables. (Sabiduría 4, 2)

  • No la igualé a la piedra más preciosa, porque todo el oro, comparado con ella, es un poco de arena; y la plata, a su lado, será considerada como barro. (Sabiduría 7, 9)

  • Porque ella es para los hombres un tesoro inagotable: los que la adquieren se ganan la amistad de Dios, ya que son recomendados a él por los dones de la instrucción. (Sabiduría 7, 14)

  • ¡Desgraciados, porque han puesto su esperanza en cosas muertas, los que llamaron dioses a obras fabricadas por las manos del hombre, al oro y la plata trabajados con arte, a figuras de animales, o a una piedra sin valor esculpida por una mano antigua! (Sabiduría 13, 10)

  • El temor del Señor es gloria y motivo de orgullo, es gozo y corona de alegría. (Eclesiástico 1, 11)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor". São Padre Pio de Pietrelcina