Fundar 1069 Resultados para: Nacimiento De Jesús
Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume. (Lucas 7, 37)
Pero Jesús le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». «Di, Maestro», respondió él. (Lucas 7, 40)
Simón contestó: «Pienso que aquel a quien perdonó más». Jesús le dijo: «Has juzgado bien». (Lucas 7, 43)
Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz». (Lucas 7, 50)
Después, Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce (Lucas 8, 1)
Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: (Lucas 8, 4)
y Jesús les dijo: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender. (Lucas 8, 10)
Entonces le anunciaron a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte». (Lucas 8, 20)
Un día, Jesús subió con sus discí-pulos a una barca y les dijo: «Pasemos a la otra orilla del lago». Ellos partieron, (Lucas 8, 22)
y mientras navegaban, Jesús se durmió. Entonces se desencadenó sobre el lago un fuerte vendaval; la barca se iba llenando de agua, y ellos corrían peligro. (Lucas 8, 23)
Jesús acababa de desembarcar, cuando salió a su encuentro un hombre de la ciudad, que estaba endemoniado. Desde hacía mucho tiempo no se vestía, y no vivía en una casa, sino en los sepulcros. (Lucas 8, 27)
Al ver a Jesús, comenzó a gritar, cayó a sus pies y dijo con voz potente: «¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo? Te ruego que no me atormentes». (Lucas 8, 28)