Fundar 1066 Resultados para: Milagros De Jesús
Después Jesús dijo: «Poco tiempo estaré aún con ustedes y me iré a aquel que me envió. (Juan 7, 33)
El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús, poniéndose de pie, exclamó: «El que tenga sed, venga a mí; y beba (Juan 7, 37)
Él se refería al Espíritu que debían recibir los que creyeran en él. Porque el Espíritu no había sido dado todavía, ya que Jesús aún no había sido glorificado. (Juan 7, 39)
Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo: (Juan 7, 50)
Jesús fue al monte de los Olivos. (Juan 8, 1)
dijeron a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. (Juan 8, 4)
Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, comenzó a escribir en el suelo con el dedo. (Juan 8, 6)
Al oír estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por los más ancianos. Jesús quedó solo con la mujer, que permanecía allí, (Juan 8, 9)
Ella le respondió: «Nadie, Señor». «Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante». (Juan 8, 11)
Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida». (Juan 8, 12)
Jesús les respondió: «Aunque yo doy testimonio de mí, mi testimonio vale porque sé de dónde vine y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy. (Juan 8, 14)
Ellos le preguntaron: «¿Dónde está tu Padre?». Jesús respondió: «Ustedes no me conocen ni a mí ni a mi Padre; si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre». (Juan 8, 19)