Fundar 1940 Resultados para: Hijo
Si dejas, hijo mío, de escuchar la instrucción, te extraviarás lejos de las palabras de la sabiduría. (Proverbios 19, 27)
Hijo mío, si tu corazón es sabio, también se alegrará mi corazón: (Proverbios 23, 15)
Escucha, hijo mío, y te harás sabio, y enderezarás tu corazón por el buen camino. (Proverbios 23, 19)
El padre de un justo se llena de gozo, el que tiene un hijo sabio se alegra por él: (Proverbios 23, 24)
Hijo mío, préstame atención y acepta de buena gana mis caminos. (Proverbios 23, 26)
Come miel, hijo mío, porque es buena; la miel de panal es dulce a tu paladar. (Proverbios 24, 13)
Teme al Señor, hijo mío, y también al rey, y no te mezcles con los sediciosos, (Proverbios 24, 21)
Sé sabio, hijo mío, alegra mi corazón, y podré replicar al que me denigra. (Proverbios 27, 11)
Corrige a tu hijo, y él te dará tranquilidad y colmará tu alma de delicias. (Proverbios 29, 17)
Palabras de Agur, hijo de Iaqué, de Masá. Oráculo de este gran hombre: ¡Me he fatigado, Dios, me he fatigado, Dios, y estoy exhausto! (Proverbios 30, 1)
¿Quién subió a los cielos y descendió? ¿Quién recogió el viento en sus puños? ¿Quién contuvo las aguas en su manto? ¿Quién estableció los confines de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo, si es que lo sabes? (Proverbios 30, 4)
¡No, hijo mío! ¡No, hijo de mis entrañas! ¡No, hijo de mis votos! (Proverbios 31, 2)