Mosaico decorativo

Fundar 1581 Resultados para: Corazón De David

  • No es esta la primera vez que se manifiesta tu sabiduría: desde que eras joven, todo el pueblo conoce tu inteligencia y la bondad de tu corazón. (Judit 8, 29)

  • Judit entró y se reclinó; el corazón de Holofernes quedó cautivado por ella, su espíritu se turbó y ardía en deseos de poseerla, porque desde la primera vez que la vio, buscaba la oportunidad de seducirla. (Judit 12, 16)

  • Cuando todos ya se habían retirado de la carpa, y no quedaba nadie dentro de ella, ni grande ni pequeño, Judit, de pie junto al lecho de Holofernes, dijo en su corazón: "Señor, Dios todopoderoso, mira favorablemente en esta hora lo que voy a hacer para la exaltación de Jerusalén. (Judit 13, 4)

  • Sus sandalias deslumbraron los ojos del guerrero, su hermosura le cautivó el corazón... ¡y la espada le cortó la cabeza! (Judit 16, 9)

  • Coloca en mis labios palabras armoniosas cuando me encuentre delante del león, y cámbiale el corazón para que deteste al que nos combate y acabe con él y con sus partidarios. (Ester 14, 13)

  • Ella iba radiante, en el apogeo de su belleza, con el rostro sonriente como una enamorada, aunque su corazón estaba oprimido por el temor. (Ester 15, 8)

  • Ella le respondió: "Yo te vi, señor, como a un ángel de Dios, y mi corazón se estremeció de temor ante tu majestad. (Ester 15, 16)

  • Una vez concluido el ciclo de los festejos, Job los hacía venir y los purificaba; después se levantaba muy de madrugada y ofrecía un holocausto por cada uno de ellos. Porque pensaba: "Tal vez mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en su corazón". Así procedía Job indefectiblemente. (Job 1, 5)

  • Ellos te instruirán y te hablarán, sacarán de su corazón estas palabras: (Job 8, 10)

  • Su corazón es sabio, su fuerza invencible: ¿quién le hizo frente y se puso a salvo? (Job 9, 4)

  • ¡Pero tú ocultabas algo en tu corazón, ahora comprendo lo que tenías pensado! (Job 10, 13)

  • En cuanto a ti, si enderezas tu corazón y extiendes tus manos hacia Dios, (Job 11, 13)


"Recorramos a Jesus e não às pessoas, pois só Ele nunca nos faltará." São Padre Pio de Pietrelcina