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Luego el Señor dijo a Moisés: "Vuelve a colocar la vara de Aarón delante del Arca del Testimonio, como un signo para los rebeldes. Así alejarás de mí sus protestas, y no serán castigados con la muerte". (Números 17, 25)
También asociarás a tus hermanos de la tribu de Leví -tu tribu paterna- para que colaboren contigo y te sirvan como ministros, a ti y a tus hijos, en la Carpa del Testimonio. (Números 18, 2)
Ellos desempeñarán tareas para ti y para toda la Carpa, pero no tendrán ningún contacto con los utensilios del Santuario o con el altar, no sea que mueran ellos y ustedes. (Números 18, 3)
mientras realizan las funciones del Santuario o del altar, para que la ira del Señor no se vuelva a desatar contra los israelitas. (Números 18, 5)
Yo elijo a tus hermanos -los descendientes de Leví- entre todos los israelitas: ellos han sido puestos a disposición de ustedes, como dedicados al Señor, para prestar servicios en la Carpa del Encuentro. (Números 18, 6)
Esto es lo que te corresponde de los sacrificios más santos, de las ofrendas quemadas. Todas las ofrendas que me presentan como sacrificios santísimos, a saber, todas las oblaciones, los sacrificios por el pecado y los sacrificios de reparación, serán para ti y para tus hijos. (Números 18, 9)
También será para ti lo que se toma de las ofrendas de los israelitas para ser ofrecido con el gesto de presentación. Yo te lo doy, a ti, a tus hijos y a tus hijas, como un derecho irrevocable: podrán comerlo todos los miembros de tu casa que sean puros. (Números 18, 11)
Las primicias de los productos de la tierra, que ellos ofrecen al Señor, serán para ti: podrán comerlas todos los miembros de tu casa que sean puros. (Números 18, 13)
Todo lo que ha sido consagrado al exterminio total en Israel será para ti. (Números 18, 14)
La carne, en cambio, será para ti, lo mismo que la ofrenda de presentación y la pata derecha. (Números 18, 18)
Yo te doy todas las ofrendas que los israelitas ponen aparte para el Señor. Te las doy a ti, a tus hijos y a tus hijas, como un derecho irrevocable. Esta será una alianza de sal -una alianza eterna- para ti y tu descendencia, delante del Señor. (Números 18, 19)
Sólo los levitas prestarán servicios en ella y cargarán con sus propias faltas. Este es un decreto válido para siempre, a lo largo de las generaciones. Pero no tendrán una herencia entre los israelitas, (Números 18, 23)