Fundar 4167 Resultados para: Poder De Dios
Sediento estoy de Dios, del Dios de vida; ¿cuándo iré a contemplar el rostro del Señor? (Salmos 42, 3)
Lágrimas son mi pan de noche y día, cuando oigo que me dicen sin cesar: "¿Dónde quedó su Dios?" (Salmos 42, 4)
Es un desahogo para mi alma, acordarme de aquel tiempo, en que iba con los nobles hasta la casa de Dios, entre vivas y cantos de la turba feliz. (Salmos 42, 5)
¿Qué te abate, alma mía; ¿por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios que aún le cantaré a mi Dios Salvador. (Salmos 42, 6)
Quiera Dios dar su gracia de día, y de noche a solas le cantaré, oraré al Dios de mi vida. (Salmos 42, 9)
A Dios, mi Roca, le hablo: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué debo andar triste, bajo la opresión del enemigo? (Salmos 42, 10)
Mis adversarios me insultan y se me quiebran los huesos al oír que a cada rato me dicen: "¿Dónde quedó tu Dios?" (Salmos 42, 11)
¿Qué te abate, alma mía; por qué gimes en mí? Pon tu confianza en Dios que aún le cantaré a mi Dios salvador. (Salmos 42, 12)
Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa del hombre sin piedad; de la gente tramposa y depravada líbrame, tú, Señor. (Salmos 43, 1)
Si tú eres el Dios de mi refugio: ¿por qué me desamparas? ¿por qué tengo que andar tan afligido bajo la presión del enemigo? (Salmos 43, 2)
Al altar de Dios me acercaré, al Dios de mi alegría; jubiloso con arpa cantaré al Señor, mi Dios. (Salmos 43, 4)
¿Qué tienes alma mía, qué te abate, por qué gimes en mí? Confía en Dios, que aún le cantaré a mi Dios salvador. (Salmos 43, 5)