Mosaico decorativo

Fundar 1804 Resultados para: Oso

  • Pues su amor hacia nosotros es muy grande, y la lealtad del Señor es para siempre. (Salmos 117, 2)

  • Más vale refugiarse en el Señor que confiar en los poderosos. (Salmos 118, 8)

  • Dichosos los que sin yerro andan el camino y caminan según la Ley del Señor. (Salmos 119, 1)

  • Dichosos los que observan sus testimonios y lo buscan de todo corazón, (Salmos 119, 2)

  • Maravillosos son tus testimonios por eso mi alma los guarda. (Salmos 119, 129)

  • Salva mi alma, Señor, de labios mentirosos, de la lengua calumniadora. (Salmos 120, 2)

  • Como los ojos de los siervos se fijan en la mano de su dueño, como miran los ojos de una esclava la mano de su dueña, así miran nuestros ojos al Señor, ¿nuestro Dios, cuándo tendrá piedad de nosotros? (Salmos 123, 2)

  • Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad, porque estamos saturados de desprecios. (Salmos 123, 3)

  • de no estar el Señor en favor nuestro, cuando el mundo se tiró contra nosotros, (Salmos 124, 2)

  • Nuestra alma como pájaro escapó de la red que puso el cazador. La malla se rompió y nosotros escapamos. (Salmos 124, 7)

  • Sí, grandes cosas ha hecho el Señor por nosotros, rebosábamos de gozo. (Salmos 126, 3)

  • ¡Levántate, Señor, y ven a tu reposo, tú y el Arca de tu fuerza! (Salmos 132, 8)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina