Fundar 1363 Resultados para: Jesus
Al desembarcar, Jesús vio toda aquella gente, y sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles largamente. (Evangelio según San Marcos 6, 34)
Jesús les contestó: «Denles ustedes de comer.» Ellos dijeron: «¿Y quieres que vayamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para dárselo?» (Evangelio según San Marcos 6, 37)
Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tienen ustedes? Vayan a ver.» Volvieron y le dijeron: «Hay cinco, y además hay dos pescados.» (Evangelio según San Marcos 6, 38)
Tomó Jesús los cinco panes y los dos pescados, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Asimismo repartió los dos pescados entre todos. (Evangelio según San Marcos 6, 41)
Inmediatamente Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo fueran a esperar a Betsaida, en la otra orilla, mientras él despachaba a la gente. (Evangelio según San Marcos 6, 45)
Jesús despidió, pues, a la gente, y luego se fue al cerro a orar. (Evangelio según San Marcos 6, 46)
Al anochecer, la barca estaba en medio del lago y Jesús se había quedado solo en tierra. (Evangelio según San Marcos 6, 47)
Jesús vio que sus discípulos iban agotados de tanto remar, pues el viento les era contrario, y antes de que terminara la noche fue hacia ellos caminando sobre el mar, como si quisiera pasar de largo. (Evangelio según San Marcos 6, 48)
pues todos estaban asustados al verlo así. Pero Jesús les habló: «Animo, no teman, que soy yo.» (Evangelio según San Marcos 6, 50)
Los fariseos se juntaron en torno a Jesús, y con ellos había algunos maestros de la Ley llegados de Jerusalén. (Evangelio según San Marcos 7, 1)
Esta gente se fijó en que algunos de los discípulos de Jesús tomaban su comida con manos impuras, es decir, sin habérselas lavado antes. (Evangelio según San Marcos 7, 2)
Jesús les contestó: «¡Qué bien salvan ustedes las apariencias! Con justa razón profetizó de ustedes Isaías cuando escribía: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. (Evangelio según San Marcos 7, 6)