Fundar 1852 Resultados para: Dor
Midió en seguida el muro de la Casa; tenía seis codos de alto; el ancho del corredor que rodeaba a la Casa era de cuatro codos. (Ezequiel 41, 5)
Las piezas laterales estaban dispuestas en tres pisos, treinta por cada uno. Había salientes en la pared de la Casa por los lados, alrededor, a fin de que las sostuvieran, sin que sus vigas penetraran en la pared interior de la Casa. (Ezequiel 41, 6)
El ancho de las piezas iba aumentando en todo a medida que se subían; porque el corredor del edificio aumentaba gradualmente en todo el rededor de modo que el interior era más ancho en lo más alto, y así desde el pavimento se subía al piso del medio, y de éste al más alto. (Ezequiel 41, 7)
El tabique de esas piececitas tenía una vara de ancho alrededor de toda la Casa. (Ezequiel 41, 8)
Las piezas alrededor de la Casa añadían a sus dimensiones veinte codos más. (Ezequiel 41, 10)
Midió la longitud de la edificación por el lado del patio trasero con sus corredores de un extremo al otro; medía cien codos. El antesantuario y el vestíbulo del atrio, (Ezequiel 41, 15)
una cara de hombre se enfrentaba a una palma de un lado, y otra cara de león enfrentaba a otra palma del otro lado. Así se había hecho en todo el derredor de la Casa. (Ezequiel 41, 19)
había un altar de madera de tres codos de alto; su largo y su ancho eran de dos codos. Tenía piezas angulares y sus adornos eran de madera. El hombre me dijo: "Esta es la mesa que está ante Yavé". (Ezequiel 41, 22)
Frente a las salas había un corredor de cien codos de largo y diez de ancho; las entradas estaban por el norte. (Ezequiel 42, 4)
Al lado de ellas pasaba un corredor, esas salas tenían el mismo aspecto que las piezas que se encontraban al norte: la misma longitud, el mismo ancho, la misma puerta, la misma disposición, la misma entrada. (Ezequiel 42, 11)
El gran zócalo tiene catorce codos de largo por catorce de ancho (el pequeño zócalo tiene seis codos de largo y seis de ancho) sobre su basamento de un codo, más el borde en derredor. Los peldaños quedan al lado este. (Ezequiel 43, 17)
Pero si regala algo de la herencia a uno de sus servidores, ese regalo pertenecerá a su servidor hasta el año de la liberación, después de lo cual volverá al príncipe; sólo los hijos conservarán la herencia. (Ezequiel 46, 17)