Mosaico decorativo

Fundar 1393 Resultados para: Dan

  • Ezequías tuvo riquezas y gloria en gran abundancia. Adquirió tesoros de plata, oro, piedras preciosas, bálsamos, joyas y de toda suerte de objetos de valor. (2 Crónicas 32, 27)

  • Se construyó ciudades y adquirió ganado mayor y menor en abundancia, pues Yavé le había dado muchísimas riquezas. (2 Crónicas 32, 29)

  • El año dieciocho de su reinado, con el fin de purificar el país y la Casa, mandó a Safán, hijo de Asalías, a Maasías, comandante de la ciudad, y a Joaj, hijo de Joajaz, heraldo, que reparasen la Casa de Yavé, su Dios. (2 Crónicas 34, 8)

  • Ayudantes de los levitas: los hijos de Sijá, los de Jasufá, los de Tabbaot, (Esdras 2, 43)

  • Y éstos son los que volvieron de Tel-Melaj, Tel-Jarsá, Kerub, Addán e Immer y que no pudieron probar si su familia y su linaje eran de origen israelita, (Esdras 2, 59)

  • Los sacerdotes, los levitas y parte del pueblo se establecieron en Jerusalén, los cantores, los porteros y los ayudantes, en sus respectivas ciudades. Todos los israelitas vivían en sus ciudades. (Esdras 2, 70)

  • Entonces se suspendieron los trabajos de la Casa de Dios en Jerusalén, quedando interrumpidos hasta el año segundo del reinado de Darío, rey de Persia. (Esdras 4, 24)

  • Muchos de los hijos de Israel, de los sacerdotes y levitas, de los cantores, de los porteros y de los ayudantes, vinieron también a Jerusalén el año séptimo del rey Artajerjes. (Esdras 7, 7)

  • todos los israelitas, que hay en mi reino y que estén dispuestos a ir contigo a Jerusalén puedan partir con sus sacerdotes y levitas. (Esdras 7, 13)

  • Les damos a conocer que no se puede cobrar impuestos, contribuciones o peaje de ninguno de los sacerdotes, levitas, cantores, porteros, ayudantes y servidores de esta Casa de Dios. (Esdras 7, 24)

  • De los hijos de Finjas, Guersón; de los de Itamar, Daniel; (Esdras 8, 2)

  • Les di órdenes respecto a Idó, el jefe que permanecía en Casifía, les di el recado que debían transmitir a Idó y a sus hermanos los ayudantes que vivían en Casifía, para que nos mandaran servidores para la Casa de nuestro Dios. (Esdras 8, 17)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina