Mosaico decorativo

Fundar 416 Resultados para: Cristo

  • Esta es para mí la manera de no despreciar el don de Dios; pues si la verdadera rectitud es fruto de la Ley, quiere decir que Cristo murió inútilmente. (Carta a los Gálatas 2, 21)

  • ¡Qué tontos son ustedes, gálatas! ¿Cómo se han dejado hipnotizar ustedes, a quienes se les presentó a Cristo Jesús crucificado como si lo vieran? (Carta a los Gálatas 3, 1)

  • Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición de la Ley, al hacerse maldición por nosotros, como dice la Escritura: Maldito todo el que está colgado de un madero. (Carta a los Gálatas 3, 13)

  • De este modo la bendición de Abrahán alcanzó a las naciones paganas en Cristo Jesús: por la fe recibimos la promesa, que es el Espíritu. (Carta a los Gálatas 3, 14)

  • En el caso de Abrahán, las promesas eran para él y para su descendencia. La Escritura no dice para los descendientes, como si hubiera varios, sino que habla en singular: para tu descendencia, y ésta es Cristo. (Carta a los Gálatas 3, 16)

  • Pero no; la Escritura lo encerró todo en los marcos del pecado, de tal manera que lo prometido llega a los creyentes por medio de la fe en Cristo Jesús. (Carta a los Gálatas 3, 22)

  • La Ley nos conducía al maestro, a Cristo, para que creyéramos, y así fuéramos justos. (Carta a los Gálatas 3, 24)

  • Ustedes están en Cristo Jesús, y todos son hijos de Dios gracias a la fe. (Carta a los Gálatas 3, 26)

  • Todos se han revestido de Cristo, pues todos fueron entregados a Cristo por el bautismo. (Carta a los Gálatas 3, 27)

  • Ya no hay diferencia entre judío y griego, entre esclavo y hombre libre; no se hace diferencia entre hombre y mujer, pues todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. (Carta a los Gálatas 3, 28)

  • Y si ustedes son de Cristo, también son descendencia de Abrahán, y los herederos de la promesa. (Carta a los Gálatas 3, 29)

  • Aunque mis pruebas eran una prueba para ustedes, no me despreciaron ni me rechazaron, sino que me acogieron como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús. (Carta a los Gálatas 4, 14)


"O amor e o temor devem sempre andar juntos. O temor sem amor torna-se covardia; o amor sem temor torna-se presunção." São Padre Pio de Pietrelcina