Mosaico decorativo

1.

1. Mictán de David. Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti.

2. Guárdame, oh Dios, pues me refugio en ti. Yo le he dicho: "Tú eres mi Señor, no hay dicha para mí fuera de ti.

2. Yo digo al Señor: "Señor, tú eres mi bien, no hay nada superior a ti".

3. Los dioses del país son sólo mugre, ¡malditos sean los que los escogen

3. Ellos, en cambio, dicen a los dioses de la tierra: "Mis príncipes, ustedes son toda mi alegría".

4. y que corren tras ellos! Tan sólo penas cosecharán. No les ofreceré libaciones de sangre ni llevaré sus nombres a mis labios.

4. Multiplican sus ídolos y corren tras ellos, pero yo no les ofreceré libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres.

5. El Señor es la herencia que me toca y mi buena suerte: ¡guárdame mi parte!

5. El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡tú decides mi suerte!

6. El cordel repartidor me dejó lo mejor, ¡magnífica yo encuentro mi parcela!

6. Me ha tocado un lugar de delicias, estoy contento con mi herencia.

7. Yo bendigo al Señor que me aconseja, hasta de noche me instruye mi conciencia.

7. Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia!

8. Ante mí tengo siempre al Señor, porque está a mi derecha jamás vacilaré.

8. Tengo siempre presente al Señor: él está a mi lado, nunca vacilaré.

9. Por eso está alegre mi corazón, mis sentidos rebosan de júbilo y aún mi carne descansa segura:

9. Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro:

10. pues tú no darás mi alma a la muerte, ni dejarás que se pudra tu amigo.

10. porque no me entregarás a la Muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro.

11. Me enseñarás la senda de la vida, gozos y plenitud en tu presencia, delicias para siempre a tu derecha.

11. Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha.



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