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En el vigésimo octavo día, presenciamos uno de los encuentros más sagrados de la Biblia. Éxodo 3 describe el llamado de Moisés ante la zarza ardiente, donde Dios revela su nombre "YO SOY" y le encarga liberar a Israel de la esclavitud en Egipto. Levítico 2-3 detalla las ofrendas de grano y de paz, enseñando sobre la gratitud y la comunión con Dios. El Salmo 45 es un canto nupcial real que celebra al Rey en su gloria, interpretado tradicionalmente como una prefiguración del Mesías y su reino eterno.
1. Moisés cuidaba las ovejas de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián. Una vez llevó las ovejas muy lejos en el desierto y llegó al cerro de Horeb, esto es, el Cerro de Dios.
2. Entonces fue cuando el Angel de Yavé se presentó a él, como una llama ardiente en medio de una zarza. Moisés estuvo observando: la zarza ardía, pero no se consumía.
3. Y se dijo: «Voy a dar una vuelta para mirar esta cosa tan extraordinaria:¿por qué la zarza no se consume?»
4. Yavé vio que Moisés se acercaba para mirar; Dios lo llamó de en medio de la zarza: «¡Moisés, Moisés!», y él respondió: «Aquí estoy.»
5. Yavé le dijo: «No te acerques más. Sácate tus sandalias porque el lugar que pisas es tierra sagrada.»
6. Luego le dijo: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.» Al instante Moisés se tapó la cara, porque tuvo miedo de que su mirada se fijara sobre Dios.
7. Yavé dijo: «He visto la humillación de mi pueblo en Egipto, y he escuchado sus gritos cuando lo maltrataban sus mayordomos. Yo conozco sus sufrimientos,
8. y por esta razón estoy bajando, para librarlo del poder de los egipcios y para hacerlo subir de aquí a un país grande y fértil, a una tierra que mana leche y miel, al territorio de los cananeos, de los heteos, de los amorreos, los fereceos, los jeveos y los jebuseos.
9. El clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí y he visto cómo los egipcios los oprimen.
10. Ve, pues, yo te envío a Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.»
11. Moisés dijo a Dios: «¿Quién soy yo para ir donde Faraón y sacar de Egipto a los israelitas?»
12. Dios respondió: «Yo estoy contigo, y ésta será para ti la señal de que yo te he enviado: Cuando hayas sacado al pueblo de Egipto, ustedes vendrán a este cerro y me darán culto aquí.»
13. Moisés contestó a Dios: «Si voy a los hijos de Israel y les digo que el Dios de sus padres me envía a ellos, si me preguntan: ¿Cuál es su nombre?, yo ¿qué les voy a responder?»
14. Dios dijo a Moisés: «Yo soy: YO- SOY.» «Así dirás al pueblo de Israel: YO-SOY me ha enviado a ustedes.
15. Y también les dirás: YAVE, el Dios de sus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado. Este será mi nombre para siempre, y con este nombre me invocarán de generación en generación.»Moisés es enviado como liberador
16. Ve y reúne a los jefes de Israel, y les dirás: «Yavé, el Dios de sus padres, se me apareció; el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob me ha dicho: Ahora voy a pedir cuentas por todo lo que a ustedes les está pasando en Egipto.
17. He decidido sacarlos de esta opresión en Egipto y trasladarlos a una tierra que mana leche y miel, al país de los cananeos, de los heteos, de los amorreos, los fereceos, los jeveos y los jebuseos. .
18. Los jefes de Israel te harán caso y, con ellos te presentarás al rey de Egipto. Tú le dirás: El Dios de los hebreos, Yavé, nos salió al encuentro: deja que caminemos tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios a Yavé, nuestro Dios.
19. Yo ya sé que el rey de los egipcios no los dejará ir, si no es obligado por la fuerza.
20. Por esto yo extenderé mi mano y azotaré a Egipto con toda clase de males extraordinarios, de manera que él mismo los echará fuera.
21. Yo moveré a los egipcios para que traten bien a mi gente, y al salir no se irán con las manos vacías.
22. Cada mujer pida a su vecina o a la persona que comparte su casa objetos de plata y oro y también vestidos; sus hijos e hijas se los pondrán, y así dejarán sin nada a los egipcios.»
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1. «Cuando alguien ofrezca a Yavé una ofrenda, ésta consistirá en flor de harina, sobre la que derramará aceite y pondrá incienso.
2. La llevará a los hijos de Aarón, a los sacerdotes; el sacerdote tomará un puñado de harina con aceite y todo el incienso; luego lo quemará en el altar para que Dios se acuerde de aquel que ofrece. Es un sacrificio por el fuego de calmante aroma para Yavé.
3. El resto de la ofrenda quedará para Aarón y sus hijos; es cosa muy sagrada porque proviene del sacrificio por el fuego para Yavé.
4. Cuando quieras ofrecer alguna masa cocida al horno, será de flor de harina en panes sin levadura amasados con aceite, o en tortas sin levadura untadas de aceite.
5. Si ofreces alguna masa preparada en la parrilla, ésta deberá ser de flor de harina amasada con aceite, sin levadura.
6. La partirás en trozos y le echarás aceite, pues es una ofrenda.
7. Si presentas una ofrenda preparada en sartén, ésta será de flor de harina con aceite.
8. Presentarás al sacerdote dichas ofrendas que llevas a Yavé, para que las presente al altar.
9. El sacerdote reservará parte de la ofrenda para que Dios se acuerde de aquel que ofrece, y la quemará en el altar: es un sacrificio por el fuego de calmante olor para Yavé.
10. El resto de la ofrenda quedará para Aarón y sus hijos, como porción muy sagrada del sacrificio por el fuego para Yavé.
11. No se presentará a Yavé ninguna ofrenda de masa fermentada. No habrá ni levadura ni miel en los sacrificios por el fuego que ofrezcan a Yavé.
12. Se podrán ofrecer a Yavé como primicias, pero no se pondrán en el altar como sacrificios de calmante aroma.
13. En toda ofrenda que presentes, pondrás sal,
13. pues así como la alianza con tu Dios es alianza de sal, también estará la sal en tus ofrendas: todas serán saladas.
14. Si ofreces a Yavé las primicias de tus sembrados, presentarás las espigas tostadas al fuego, o granos nuevos partidos. Así será tu ofrenda de primicias.
15. Echarás por encima aceite e incienso, por ser una ofrenda.
16. El sacerdote quemará en tu nombre parte del grano molido y del aceite, con todo el incienso. Es un sacrificio por el fuego para Yavé.
1. Cuando alguien ofrezca vacuno como sacrificio de comunión, ya sea macho o hembra, ofrecerá un animal sin defecto.
2. Pondrá su mano sobre la cabeza de la víctima y la degollará a la entrada de la Tienda de las Citas; y los hijos de Aarón, los sacerdotes, derramarán la sangre en el altar y en su derredor.
3. Se tomará una parte del sacrificio de comunión y se ofrecerá por el fuego para Yavé: el sebo que cubre las entrañas y todo lo que hay sobre ellas;
4. los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos, y la telilla del hígado que se separará de los riñones.
5. Los hijos de Aarón quemarán todo esto en el altar encima del holocausto que está sobre la leña puesta al fuego. Será un sacrificio por el fuego de calmante olor para Yavé.
6. Si lo que se ofrece como sacrificio de comunión ante Yavé es de ganado menor, se ofrecerá un animal sin defecto, macho o hembra.
7. Si alguien ofrece un cordero, lo presentará ante Yavé,
8. pondrá su mano sobre la cabeza de su víctima, y luego la degollará a la entrada de la Tienda de las Citas. Los hijos de Aarón derramarán su sangre en el altar y en su derredor.
9. Parte de este sacrificio de comunión será quemada para Yavé: la gordura y la cola entera
10. con los riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos, junto con la telilla del hígado que se separará de los riñones.
11. El sacerdote quemará todo esto sobre el altar como sacrificio para Yavé.
12. Si su ofrenda es una cabra, la presentará ante Yavé,
13. impondrá la mano sobre su cabeza y la sacrificará ante la Tienda de las Citas; los hijos de Aarón derramarán su sangre en el altar y alrededor.
14. Presentará parte de ella como sacrificio por el fuego para Yavé:
15. el sebo que cubre las entrañas y el que está encima, con el sebo adherido a ellos y a los lomos, junto con la telilla del hígado.
16. El sacerdote quemará todo esto en el altar, como alimento pasado por el fuego, de calmante olor para Yavé.
17. Toda la grasa pertenece a Yavé. Este es un decreto perpetuo de generación en generación, dondequiera que vivan. No comerán grasa ni sangre.
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2. Lleno me siento de palabras bellas, recitaré al rey, yo, mi poema: mi lengua es como un lápiz de escritor.
3. Tú eres el más hermoso entre los hombres, en tus labios la gracia se derrama, así Dios te bendijo para siempre.
4. Cíñete ya la espada, poderoso, con gloria y con honor
5. anda y cabalga por la causa de la verdad, la piedad y el derecho. Haces proezas con armas en la mano:
6. tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden; los enemigos del rey pierden coraje.
7. Tu trono, oh Dios, es firme para siempre. Cetro de rectitud es el de tu reinado.
8. Amas lo justo y odias lo que es malo; por eso Dios, tu Dios, te dio a ti solo una unción con perfumes de alegría como no se la dio a tus compañeros.
9. Mirra y áloe impregnan tus vestidos, el son del arpa alegra tu casa de marfil.
10. Hijas de reyes son tus muy amadas, una reina se sienta a tu derecha, oro de Ofir en sus vestiduras luce.
11. Ahora tú, hija, atiéndeme y escucha: olvida a tu pueblo y la casa de tu padre,
12. y tu hermosura al rey conquistará. El es tu Señor:
13. los grandes de Tiro ante él se postrarán. Ahí vienen los ricos del país a rendirte homenaje.
14. La hija del rey, con oro engalanada, es introducida al interior,
15. vestida de brocados al rey es conducida. La siguen sus compañeras vírgenes que te son presentadas.
16. Escoltadas de alegría y júbilo, van entrando al palacio real.
17. En lugar de tus padres tendrás hijos, que en todas partes príncipes serán.
18. Gracias a mí yo quiero que tu nombre viva de una a otra generación y que los pueblos te aclamen para siempre.
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"A prática das bem-aventuranças não requer atos de heroísmo, mas a aceitação simples e humilde das provações." São Padre Pio de Pietrelcina