Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el día 224, Jeremías 1 nos presenta al profeta llamado por Dios para advertir al pueblo, mientras que Ezequiel 27 ofrece un lamento por la ciudad de Tiro y sus riquezas efímeras. Proverbios 14:5-8 enseña integridad, discernimiento y el valor de escuchar el consejo sabio, lo que fortalece la reflexión espiritual del día.

1. Estas son las palabras de Jeremías, hijo de Helcías, de una familia de sacerdotes que vivían en Anatot, en la tierra de Benjamín.

2. La palabra de Yavé le fue dirigida en tiempos de Josías, hijo de Amón y rey de Judá, en el año trece de su reinado,

3. y después en tiempos de Joaquim, hijo de Josías y rey de Judá, hasta cumplirse el año undécimo de Sedecías, hijo de Josías y rey de Judá, o sea, hasta el destierro del pueblo de Jerusalén, que aconteció en el mismo mes.

4. Me llegó una palabra de Yavé :

5. «Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.»

6. Yo exclamé: «Ay, Señor, Yavé, ¡cómo podría hablar yo, que soy un muchacho!»

7. Y Yavé me contestó: «No me digas que eres un muchacho. Irás adondequiera que te envíe, y proclamarás todo lo que yo te mande.

8. No les tengas miedo, porque estaré contigo para protegerte -palabra de Yavé.»

9. Entonces Yavé extendió su mano y me tocó la boca, diciéndome: «En este momento pongo mis palabras en tu boca.

10. En este día te encargo los pueblos y las naciones: Arrancarás y derribarás, perderás y destruirás, edificarás y plantarás.»

11. Me llegó una palabra de Yavé: «¿Reconoces esta visión?»

12. Yo dije: «La rama es del árbol que llaman alerta.» Yavé respondió: «No te equivocas, pues yo estoy así alerta a mi palabra, para cumplirla.»

13. Luego me llegó una palabra de Yavé: «¿Qué estás viendo?» Y contesté: «Veo una olla echando espumas, y la cosa viene del norte.»

14. Yavé me dijo: «Del norte se viene derramando el desastre, y alcanzará a todos los habitantes de este país.

15. Pues estoy llamando a todos los reinos del norte -palabra de Yavé-. Aquí vienen y cada uno de ellos establece sus cuarteles frente a una de las entradas de Jerusalén, frente a sus murallas y frente a las ciudades de Judá.

16. Voy a hacer justicia con este pueblo que me ha dejado para hacer el mal; ha quemado incienso a dioses extranjeros, y se ha puesto a servir a dioses que ellos mismos se fabricaron.

17. Tú, ahora, muévete y anda a decirles todo lo que yo te mande. No temas enfrentarlos, porque yo también podría asustarte delante de ellos.

18. Este día hago de ti una fortaleza, un pilar de hierro y una muralla de bronce frente a la nación entera: frente a los reyes de Judá y a sus ministros, frente a los sacerdotes y a los propietarios.

19. Ellos te declararán la guerra, pero no podrán vencerte, pues yo estoy contigo para ampararte -palabra de Yavé-.»

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

1. Me llegó una palabra de Yavé:

2. "Hijo de hombre, pronuncia una lamentación referente a Tiro:

3. Le dirás a Tiro, la ciudad instalada a la salida de los mares, el gran mercado de los pueblos y de las innumerables islas: Palabra de Yavé..!. ¿No decías tú, Tiro: Soy perfectamente bella?

4. Tus fronteras estaban en alta mar y tus fundadores quisieron que fueras muy hermosa.

5. De los cipreses de Senir sacaron las planchas de tu casco, de un cedro del Líbano, tu mástil, y de las encinas de Basán, tus remos; tu puente era de cedro de las islas de Quitim, con incrustaciones de marfil.

7. Tus velas eran de lino de Egipto, y de lo mismo tu pabellón. Tus tinturas de púrpura y de escarlata venían de las islas de Elisha.

8. Los habitantes de Sidón y de Arvad eran tus remeros, pero los pilotos eran tus peritos;

9. los ancianos de Guebal ( ) reparaban tus averías ( ).

10. Gente de Persia, de Lud y de Put, llevando casco y escudo, formaban tus tropas y eran tu orgullo.

11. Los hijos de Arvad a tu servicio custodiaban tus fortificaciones; los Guemadianos hacían guardia en tus torres, sus escudos colgando de tus muros te daban color.

12. Tarsis te surtía de todo: a cambio de plata, hierro, estaño y plomo recibía tus mercaderías.

13. Yaván, Tubal y Mesac adquirían tus mercaderías a cambio de esclavos y objetos de bronce.

14. De Bet-Togorma venían los caballos para los carros y la caballería, y también las mulas.

15. Los hijos de Dan comerciaban contigo; las islas populosas estaban bajo tu control y te pagaban con colmillos de marfil y madera de ébano.

16. Edom pagaba tus numerosos productos con joyas, púrpura, telas finas, piedras preciosas, coral y rubíes.

17. Judá y la tierra de Israel te proporcionaba trigo de Minita, cera, aceite, perfume a cambio de tus mercaderías.

18. Damasco se aprovisionaba en ti, porque tenías de todo; te proveía de vino de Helbán y lana de Sadad.

19. La gente de Uzal llevaba a tus mercados hierro forjado, canela y caña.

20. Dedán te vendía cobertores para los camellos.

21. Hasta Arabia y los príncipes de Cedar se proveían en ti; te pagaban con corderos, carneros y chivos.

22. Los mercaderes de Cheba y de Rama te traían bálsamos finos, piedras preciosas y oro.

23. Harán, Cane y Edén, los mercaderes de Cheba y los Asirios, como también los de Media, venían a comerciar contigo: ricas vestimentas, mantos de púrpura, telas bordadas y tapices de colores, cuerdas bien trenzadas.

25. Los barcos de Tarsis aseguraban tu comercio. Partiste para ultramar, repleta, cargada hasta el tope,

26. tus remeros te llevaron a alta mar, y luego, en medio del mar, el viento del este te hizo volcar.

27. Y se hunden, en lo profundo del mar, tus riquezas, tus mercaderías y todo lo que transportas: marinos y marineros, carpinteros de a bordo, comerciantes, hombres de guerra y pasajeros: ¡es un naufragio!

28. Los gritos de tus marineros han llegado hasta la costa.

29. Todos los remeros se bajan de sus embarcaciones y los marinos se quedan en tierra.

30. No conversan más que de ti y lanzan gritos, se echan tierra en sus cabezas y se revuelcan en la ceniza.

31. Por ti se rapan la cabeza y se visten de sacos; muy afligidos, dejarán oír sus lamentos, una amarga lamentación.

32. Para ti han compuesto un canto fúnebre, y se lamentan: "¿Quién era igual a Tiro en medio de los mares?

33. Desembarcabas tus mercaderías y todos los pueblos se surtían. Tú y tus mercaderías hacían ricos a los reyes de la tierra.

34. Pero el mar te dio vuelta, te fuiste al fondo del mar; tu carga y todo tu mundo desaparecieron contigo.

35. Los habitantes de todas las islas están muy consternados, los reyes tiritan, su rostro se descompone.

36. Por doquier en el mundo entero, los mercaderes silban cuando hablan de ti, te has convertido en un ejemplo, no te verán más."

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año

5. Un testigo digno de fe dice la verdad; un testigo falso miente tanto como respira.

6. El burlón busca la sabiduría, pero en vano; el hombre reflexivo aprende rápido.

7. Apártate del tonto; no recibirás de su boca la sabiduría.

8. La sabiduría del hombre hábil consiste en saber a dónde va; la necedad de los tontos los extravía.

Plan de lectura completo

Descarga la guía con todas las lecturas organizadas por día y sigue tu progreso a lo largo del año






"Invoquemos sempre o auxílio de Nossa Senhora." São Padre Pio de Pietrelcina