Plan de lectura completo
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En el día 282, estudiamos el inicio de la revuelta macabea contra la opresión, destacando la valentía y la fe. Eclesiástico 1-3 nos presenta principios de sabiduría y el temor del Señor. Proverbios 21:29-31 ofrece una guía práctica sobre el juicio y la prudencia, fortaleciendo nuestra comprensión de una vida piadosa.
1. Todo empezó con las victorias del macedonio Alejandro primero, hijo de Filipo, el cual, saliendo de Grecia, derrotó a Darío, rey de los persas y de los medos, y reinó en su lugar. Este fue el primer soberano del mundo griego.
2. Después de muchas batallas y de asaltar fortalezas y dar muerte a los reyes de esas naciones,
3. llegó hasta los confines de la tierra, recogiendo los despojos de muchos pueblos. Y cuando el mundo se quedó callado y sometido a su poder, se puso muy orgulloso.
4. Reunió un ejército muy poderoso y ejerció el mando sobre provincias, naciones y príncipes, que le pagaban tributo.
5. Después cayó enfermo y comprendió que iba a morir.
6. Hizo llamar a sus generales y a los más nobles que con él se habían criado desde su juventud y en vida repartió entre ellos su reino.
7. Alejandro había reinado doce años cuando murió.
8. Entonces sus generales tomaron el poder, cada uno en el sector que le correspondía;
9. en cuanto él murió, se ciñeron la corona, y sus hijos después de ellos, durante muchos años, llenando la tierra de males.
10. De su descendencia brotó aquel retoño impío, Antíoco Epífanes, hijo del rey Antíoco, que estuvo en Roma como rehén. Llegó a ser rey el año ciento treinta y siete de la era de los griegos.
11. Fue entonces cuando aparecieron en Israel unos rebeldes que lograron convencer a mucha gente. Les decían: «Pactemos con los pueblos que nos rodean, pues, desde que nos separamos de ellos, hemos tenido que soportar muchos percances.»
12. Tal idea tuvo buena acogida y algunos acudieron decididamente al rey.
13. Este los autorizó para que adoptaran las costumbres de los pueblos paganos.
14. Con ese permiso, construyeron en Israel un gimnasio al estilo pagano,
15. se hicieron prepucios y renegaron de la Alianza Santa, para unirse a los paganos y pecar libremente.
16. Cuando Antíoco se sintió seguro de su poder, proyectó apoderarse también de Egipto para reinar en las dos naciones.
17. Entró en Egipto con un poderoso ejército, con carros de guerra, elefantes, caballos y una gran armada.
18. Atacó a Tolomeo, rey de Egipto, que se retiró ante él y fue derrotado, muriendo muchos de los suyos.
19. Se apoderó de las ciudades fuertes de Egipto y recogió los despojos del país.
20. El año ciento cuarenta y tres, Antíoco volvió después de haber derrotado a Egipto, y, pasando por Israel, subió a Jerusalén con un poderoso ejército.
21. Entró con insolencia en el santuario y se llevó el altar de oro, el candelabro de la luz con todos los accesorios,
22. la mesa de los panes ofrecidos, los vasos, las copas, los incensarios de oro, la cortina y las coronas, y arrancó todo el decorado, las molduras de oro que cubrían la entrada del Templo.
23. Se adueñó también de la plata, oro, objetos de valor y de cuantos tesoros ocultos pudo encontrar.
24. Tomándolo todo, partió para su patria, después de haber derramado mucha sangre y de hacer declaraciones insolentes.
25. Hubo un gran duelo en todo el país de Israel,
26. «gimieron los jefes y los ancianos, se desanimaron los jóvenes y las muchachas, y las mujeres se pusieron pálidas;
27. los novios cantaron lamentaciones y la joven esposa lloró en su cama.
28. Se estremeció la tierra, compadecida de sus habitantes, y todo el pueblo de Jacob se sintió humillado.»
29. Después de dos años, el rey mandó a las ciudades de Judá al Director de Impuestos, que llegó a Jerusalén con un poderoso ejército. Este habló a la gente con palabras de paz para engañarlos.
30. Y cuando se hubo ganado su confianza, cayó de repente sobre la ciudad, y descargó un terrible golpe, matando a muchísima gente de Israel.
31. Saquearon la ciudad, la incendiaron y destruyeron las casas y los muros que la rodeaban.
32. Llevaron cautivas a las mujeres y a los niños y se apoderaron de los ganados.
33. Construyeron de nuevo la ciudad de David con un muro alto y fuerte, protegido por torres poderosas, y pasó a ser la Fortaleza de ellos.
34. Pusieron allí gente mala y renegados de la fe que se hicieron fuertes en ella.
35. Almacenaron armas y alimentos, y reunieron en ella todo lo que pudieron recoger en la ciudad, llegando a ser una constante amenaza.
36. Fue una asechanza para el Santuario, una grave y continua amenaza para Israel.
37. Derramaban sangre inocente en torno al Santuario y lo profanaron.
38. A causa de ellos, huyeron los habitantes de Jerusalén, que se convirtió en una colonia de extranjeros y fue extranjera para sus hijos, que la abandonaron.
39. Su Santuario quedó vacío como el desierto, y sus fiestas se convirtieron en días de luto, sus sábados fueron burlados, y su fama se cambió en desprecio.
40. Tan grande como su gloria fue su ignominia, y su grandeza se cambió en duelo.
41. Antíoco hizo publicar en todo su reino un decreto.
42. Todos los pueblos de su Imperio debían abandonar sus costumbres particulares, para formar un único pueblo.
43. Todas las naciones paganas acataron el decreto del rey y, en Israel mismo, muchos aceptaron este culto. Sacrificaron a los ídolos y ya no respetaron el Sábado.
44. El decreto que imponía costumbres extranjeras llegó a Jerusalén y a toda Judea.
45. Según él, se suprimían las víctimas consumidas por el fuego, los sacrificios y otras ofrendas en el Santuario. Se debía tener por días ordinarios no sólo los sábados, sino también las fiestas sagradas.
46. Ya no debían tener por sagrado el Santuario y sus ministros,
47. sino que debían dedicarse altares, recintos sagrados y templos a los ídolos. Tenían que sacrificar cerdos y animales impuros
48. y no debían hacer a sus hijos el rito de la circuncisión. En resumen, tenían que mancharse con toda clase de impurezas y profanaciones,
49. de tal modo que olvidaran la Ley y cambiaran todas sus costumbres. Al final, el decreto decía:
50. «El que no cumpla la orden del rey morirá.»
51. El rey comunicó esta obligación a todas sus provincias y los inspectores nombrados por él recorrieron el país de Judea. Debían procurar que se ofrecieran sacrificios en todas las ciudades.
52. Muchos israelitas se pasaron a ellos, abandonando la Ley, y cometieron un sinnúmero de maldades,
53. obligando a los verdaderos israelitas a vivir en refugios y ocultarse como podían.
54. En el año ciento cuarenta y cinco, el día quince del mes de Casleu, Antíoco levantó, sobre el altar del templo, el «abominable ídolo de los invasores». Construyeron también altares a través de todo el país de Judea.
55. Quemaban incienso en las puertas de sus casas y en las plazas.
56. Rasgaban y echaban al fuego los libros de la Ley que encontraban.
57. Al que sorprendían con el libro de la Alianza y al que cumplía con los preceptos de la Ley, lo mataban. Pues así lo ordenaba el decreto real.
58. Siendo dueños del poder, se ensañaban con los israelitas rebeldes que encontraban cada mes en las ciudades.
59. Los días veinticinco de cada mes ofrecían sus sacrificios en el altar nuevo que habían levantado sobre el altar del Templo.
60. Las mujeres que, a pesar de haberse ordenado lo contrario, hacían a sus niños el rito de la circuncisión, eran muertas
61. junto con sus niños, colgados de su cuello, como asimismo sus familiares y todos los que habían intervenido en la circuncisión.
62. A pesar de todo esto, muchos israelitas permanecieron firmes y resueltos a no comer alimentos impuros.
63. Prefirieron la muerte antes que contaminarse con aquella comida (prohibida por la Ley) que violaba la Santa Alianza.
64. Enorme fue la prueba que soportó Israel.
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1. Toda sabiduría viene del Señor y con él permanece para siempre.
2. ¿Quién podrá contar los granos de arena a orilla de los mares, las gotas de lluvia, los días ya transcurridos?
3. ¿Quién puede medir la altura del cielo, la extensión de la tierra, las profundidades del océano?
4. La sabiduría fue creada antes de cualquier cosa, la inteligencia que todo lo dispone viene de más lejos que el principio del tiempo.
6. ¿A quién ha sido revelada la fuente de la sabiduría? ¿Quién ha conocido sus secretas intenciones?
8. Sólo hay un sabio, muy digno del más alto respeto: ¡El que se sienta en su trono!
9. El Señor fue quien creó la sabiduría; la vio, le tomó las medidas, la difundió en todas sus obras,
10. en todos los seres vivos, según su generosidad. La distribuyó con largueza a todos los que lo aman.
11. El temor del Señor es nuestra gloria y de ello podemos estar orgullosos; es la alegría y la corona de los vencedores.
12. El temor del Señor regocija el corazón, da buen humor, alegría y larga vida.
13. Todo acabará bien para el que teme al Señor; será bendito en el día de su muerte.
14. El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría; puso la sabiduría en el corazón de sus fieles desde antes de su nacimiento.
15. Ella estaba en su puesto desde antes del tiempo; anidó en medio de los hombres, permanecerá fiel a su descendencia.
16. El temor del Señor es la plenitud de la sabiduría; te sacia con sus frutos,
17. repletando tu casa con cosas muy especiales, y tus graneros, con sus riquezas.
18. El temor del Señor es la corona de la sabiduría; hace que florezcan la paz y la buena salud.
19. El Señor la vio y la midió; dejó caer una lluvia de saber y de inteligencia; los que tienen la sabiduría no pueden disimularla.
20. El temor del Señor es la raíz de la sabiduría; su ramaje se llama larga vida.
22. La violencia injusta no tiene excusa alguna; se destruye por sus propios excesos.
23. El hombre paciente soportará todo el tiempo que sea necesario, al final se le concederá la alegría; se retendrá de hablar hasta el momento preciso, todos entonces reconocerán su valor.
25. La sabiduría guarda entre sus tesoros máximas de rico contenido; pero el pecador no se preocupa de las cosas de Dios.
26. ¿Deseas la sabiduría? Cumple los mandamientos y el Señor te la concederá generosamente.
27. Pues el temor del Señor es sabiduría y doctrina; lo que le agrada es la fidelidad y la dulzura.
28. No te apartes del temor del Señor, acércate a él con un corazón íntegro.
29. No seas hipócrita ante la gente, más bien vigila tus palabras.
30. No cantes tus propias alabanzas; podrías caer y atraerte la deshonra. Si no tienes el temor del Señor y vives en la mentira, él revelará tus secretos y te echará por tierra en público.
1. Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba.
2. Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades.
3. Apégate al Señor, no te apartes de él; si actúas así, arribarás a buen puerto al final de tus días.
4. Aceptas todo lo que te pase y sé paciente cuando te halles botado en el suelo.
5. Porque así como el oro se purifica en el fuego, así también los que agradan a Dios pasan por el crisol de la humillación.
6. Confía en él y te cuidará; sigue el camino recto y espera en él.
7. Ustedes que temen al Señor, esperen su misericordia, no se aparten de él, pues podrían caer.
8. Ustedes que temen al Señor, confíen en él: no perderán su recompensa.
9. Ustedes que temen al Señor, esperen recibir todo lo que vale la pena: esperen misericordia y alegría eterna.
10. Recuerden lo que les pasó a sus antepasados: ¿quién confió en el Señor y se arrepintió de haberlo hecho? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo llamó y no fue escuchado?
11. Pues el Señor es ternura y misericordia; perdona nuestros pecados y nos salva en los momentos de angustia.
12. ¡Ay de los flojos que dejan caer sus brazos, ay del pecador que se niega a elegir!
13. ¡Ay de los flojos que no tienen confianza! por eso no serán protegidos.
14. Ay de ustedes que no han perseverado: ¿qué harán cuando el Señor les pida cuentas?
15. Los que temen al Señor no desobedecen sus mandamientos; los que son fieles en amarle siguen sus caminos.
16. Los que temen al Señor tratan de agradarle; los que lo aman se alimentan de su ley.
17. Los que temen al Señor tienen su corazón preparado; se humillan ante él y dicen: "¡Pongámonos en las manos del Señor más bien que en las de los hombres, pues su misericordia no es menos que su poder!"
1. ¡Hijos, oiganme, les habla su padre! Sigan mis consejos y se salvarán.
2. Porque el Señor quiso que los hijos respetaran a su padre, estableció la autoridad de la madre sobre sus hijos.
3. El que respeta a su padre obtiene el perdón de sus pecados;
4. el que honra a su madre se prepara un tesoro.
5. Sus propios hijos serán la alegría del que respeta a su padre; el día en que le implore, el Señor lo atenderá.
6. El que respeta a su padre tendrá larga vida; el que obedece al Señor será el consuelo de su madre.
7. Servirá a los que le dieron la vida como si sirviera al Señor.
8. Actúa así, honra a tu padre de palabra y de hecho, y su bendición se hará realidad para bien tuyo.
9. Pues la bendición de un padre afirma la casa de sus hijos, pero la maldición de una madre la destruye hasta los cimientos.
10. No te alegres de la deshonra de tu padre: su vergüenza nunca será motivo de gloria para ti.
11. El honor de un hombre depende de la reputación de su padre; cuando una madre mereció el desprecio, salieron deshonrados sus hijos.
12. Hijo mío, cuida de tu padre cuando llegue a viejo; mientras viva, no le causes tristeza.
13. Si se debilita su espíritu, aguántalo; no lo desprecies porque tú te sientes en la plenitud de tus fuerzas.
14. El bien que hayas hecho a tu padre no será olvidado; se te tomará en cuenta como una reparación de tus pecados.
15. En el momento de la adversidad será un punto a tu favor, y tus pecados se derretirán como hielo al sol.
16. Abandonar a su padre es como insultar al Señor; el Señor maldice al que ha sido la desgracia de su madre.
17. Hijo mío, actúa con tacto en todo, y serás amado por los amigos de Dios.
18. Mientras más grande seas, más debes humillarte; así obtendrás la benevolencia del Señor.
20. Porque si hay alguien realmente poderoso, ese es el Señor, y los humildes son los que lo honran.
21. No aspires a algo superior a tus fuerzas, ni te lances a investigar lo que sobrepasa tus capacidades.
22. Profundiza lo que se te ha mandado, no tienen necesidad alguna de conocer los misterios ocultos.
23. No te canses resolviendo problemas inútiles, el saber que te ha sido entregado desborda lo que una persona puede comprender.
24. Piensa que muchos se han extraviado con sus teorías, su seguridad mal fundada les falseó el raciocinio.
26. El obstinado acabará en el fracaso; el que ama el peligro dejará en él la vida.
27. El obstinado se verá colmado de pruebas; es pecador y acumula pecados y más pecados.
28. No hay remedio para la miseria del orgulloso: el mal ha echado raíces en él.
29. El hombre sabio medita las máximas en su corazón; todo lo que el sabio desea es hallar a alguien que lo escuche.
30. El agua apaga las llamas de la hoguera; la limosna borra los pecados.
31. El que responde de manera generosa asegura su porvenir: cuando esté a punto de caer encontrará un apoyo.
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29. El malvado aparenta seguridad, el hombre honrado da pasos seguros.
30. Ante Yavé no hay sabiduría, inteligencia o prudencia que valgan.
31. Se equipa al caballo para el día del combate, pero la victoria depende de Yavé.
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"O bem dura eternamente." São Padre Pio de Pietrelcina