Encontrados 2182 resultados para: mar

  • entre llamas de fuego, para tomar venganza de los que no conocen a Dios y no obedecen al evangelio de Jesús, nuestro Señor. (II Tesalonicenses 1, 8)

  • entre los que se encuentran Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar. (I Timoteo 1, 20)

  • No tolero que la mujer enseñe, ni que se tome autoridad sobre el marido; que esté callada, (I Timoteo 2, 12)

  • inducidos por la hipocresía de impostores, cuya conciencia se halla marcada al rojo vivo, (I Timoteo 4, 2)

  • pues Dimas, llevado por el amor a las cosas de este mundo, me ha abadonado y se ha marchado a Tesalónica; Crescente se ha ido a Galacia, y Tito a Dalmacia. (II Timoteo 4, 10)

  • Sólo Lucas está conmigo. Tráete a Marcos contigo, pues me es muy útil para el ministerio. (II Timoteo 4, 11)

  • guardador fiel de la doctrina que se le enseñó, para que sea capaz de animar a otros y de refutar a los que contradicen. (Tito 1, 9)

  • a fin de que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, (Tito 2, 4)

  • a ser prudentes, honestas, cuidadosas de los quehaceres domésticos, buenas, sumisas a sus maridos, de modo que no den ocasión a que se blasfeme contra la palabra de Dios. (Tito 2, 5)

  • Marcos, Aristarco, Dimas y Lucas, mis colaboradores. (Filemon 1, 24)

  • Por eso debemos prestar más atención a las enseñanzas recibidas, no sea que marchemos a la deriva. (Hebreos 2, 1)

  • Porque el santificador y los santificados tienen todos el mismo origen. Por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, (Hebreos 2, 11)


“Seja paciente nas aflições que o Senhor lhe manda.” São Padre Pio de Pietrelcina