Encontrados 67 resultados para: carneros

  • doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, (Génesis 32, 15)

  • "Esto es lo que has de hacer para consagrarlos a mi servicio como sacerdotes. Tomas un becerro y dos carneros sin defecto, (Exodo 29, 1)

  • Lo pones todo junto, en el mismo canastillo, y lo presentas junto con el becerro y los dos carneros. (Exodo 29, 3)

  • Tomas después uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza. (Exodo 29, 15)

  • "Toma a Aarón, con sus hijos, las vestiduras, el óleo de la unción, el novillo para el sacrificio por el pecado, los dos carneros y la cesta de panes sin levadura, (Levítico 8, 2)

  • Junto con el pan, ofreceréis en holocausto al Señor siete corderos de un año sin defecto, un novillo y dos carneros con la ofrenda y las libaciones: es una ofrenda quemada, un perfume agradable en honor del Señor. (Levítico 23, 18)

  • dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para el sacrificio de reconciliación. Ésta fue la ofrenda de Nasón, hijo de Aminadab. (Números 7, 17)

  • dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para el sacrificio de reconciliación. Ésta fue la ofrenda de Natanael, hijo de Suar. (Números 7, 23)

  • dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año, para el sacrificio de reconciliación. Ésta fue la ofrenda de Eliab, hijo de Jelón. (Números 7, 29)

  • dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año, para el sacrificio de reconciliación. Ésta fue la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeur. (Números 7, 35)

  • dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año, para el sacrificio de reconciliación. Ésta fue la ofrenda de Selumiel, hijo de Surisaday. (Números 7, 41)

  • dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año, para el sacrificio de reconciliación. Ésta fue la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel. (Números 7, 47)

“Que Jesus o mergulhe no esplendor da Sua imortal juventude.” São Padre Pio de Pietrelcina