Mosaico decorativo

Encontrados 1774 resultados para: Pueblo Judío

  • escucha tú en el cielo, perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, enséñales el buen camino por donde deben andar y manda la lluvia sobre la tierra que le diste en heredad. (II Crónicas 6, 27)

  • Cuando en el país haya hambre, peste, tizón, añublo, langosta o pulgón, o el enemigo del pueblo asedie una de sus ciudades, o cuando hubiere cualquier otra plaga o epidemia, (II Crónicas 6, 28)

  • si una persona o todo el pueblo de Israel, arrepentidos y contritos, llegan a este templo con las manos extendidas rogando y suplicando, (II Crónicas 6, 29)

  • También al extranjero, que no es de tu pueblo Israel, si viene de tierras lejanas atraído por la fama de tu nombre, la fuerza de tu mano y el poder de tu brazo a orar en este templo, (II Crónicas 6, 32)

  • escúchalo tú en el cielo, lugar de tu morada, y haz todo lo que ese extranjero te haya pedido, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, te teman como tu pueblo Israel y reconozcan que tu nombre es invocado en el templo que yo he construido. (II Crónicas 6, 33)

  • Cuando tu pueblo salga a la guerra contra sus enemigos por el camino que tú le hayas señalado, si te rezan a ti vueltos hacia la ciudad que tú has elegido y hacia el templo que yo he construido a tu nombre, (II Crónicas 6, 34)

  • escucha tú en el cielo, lugar de tu morada, su oración y súplica, hazles justicia y perdona a tu pueblo los pecados cometidos contra ti. (II Crónicas 6, 39)

  • El rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios al Señor. (II Crónicas 7, 4)

  • El rey Salomón inmoló 22.000 toros y 120.000 ovejas; de esta manera el rey y el pueblo celebraron la dedicación del templo de Dios. (II Crónicas 7, 5)

  • El veintitrés del séptimo mes Salomón despidió al pueblo, y ellos se fueron a sus casas alegres y contentos por todos los beneficios que el Señor había hecho a David, a Salomón y a su pueblo Israel. (II Crónicas 7, 10)

  • Cuando yo cierre el cielo y no haya lluvia, cuando ordene a la langosta devorar la tierra, cuando envíe la peste sobre mi pueblo, (II Crónicas 7, 13)

  • si este mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre, se humilla, reza, busca mi rostro y se convierte de sus malos caminos, yo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré su tierra. (II Crónicas 7, 14)


"Reflita no que escreve, pois o Senhor vai lhe pedir contas disso." São Padre Pio de Pietrelcina