Mosaico decorativo

Encontrados 1389 resultados para: Hombre Natural

  • A buena hora se pusieron en camino y llegaron a la boda. Al entrar en casa de Ragüel, encontraron a Tobías sentado a la mesa. Se levantó y saludó a Gabael, que se echó a llorar y lo bendijo así: "¡Hombre bueno y honrado, hijo de un hombre honrado, justo y limosnero! Que el Señor te bendiga con bendiciones celestiales a ti, a tu mujer, a su padre y a su madre. Bendito sea Dios, que he visto a Tobías tan parecido a mi primo Tobit". (Tobías 9, 6)

  • Tobit contestaba: "Cálmate, mujer; no te preocupes, que está bueno y salvo. Le habrá salido algún imprevisto; pero el hombre que le acompañaba es persona de confianza y uno de nuestros compatriotas. No te entristezcas, mujer, que pronto llegará". (Tobías 10, 6)

  • presintió que llegaba y dijo a su marido: "Mira, tu hijo viene con el hombre con el que marchó". (Tobías 11, 6)

  • Cuando terminó la boda, Tobit llamó a su hijo Tobías y le dijo: "Hijo mío, piensa cuánto debes dar al hombre que te acompañó y cuánto debes añadir a lo convenido". (Tobías 12, 1)

  • Pero los habitantes de todas estas regiones despreciaron el llamamiento de Nabucodonosor, rey de Asiria, y no fueron con él a la guerra, porque no le temían; lo consideraban como un hombre cualquiera. Despidieron a sus emisarios con las manos vacías y llenos de vergüenza. (Judit 1, 11)

  • Cada hombre recibió abundantes provisiones y gran cantidad de oro y plata facilitados por la casa real. (Judit 2, 18)

  • Y nosotros, sus siervos, los barreremos como a un solo hombre y no podrán resistir el brío de nuestra caballería. (Judit 6, 3)

  • Pero vosotros no forcéis la voluntad del Señor, nuestro Dios, pues Dios no es como un hombre, al que se puede amenazar y presionar. (Judit 8, 16)

  • No es hoy cuando se ha manifestado tu prudencia, pues desde siempre el pueblo conoce tu sagacidad y la bondad natural de tu corazón. (Judit 8, 29)

  • Voy a presentarme a Holofernes, general jefe de vuestro ejército, para comunicarle información exacta. Yo le mostraré el camino para apoderarse de toda la montaña, sin perder ni un solo hombre". (Judit 10, 13)

  • Se maravillaban de su belleza y de los israelitas, y comentaban: "¿Quién puede despreciar al pueblo que tiene mujeres tan bellas? No sería prudente dejar ni un solo hombre, pues los supervivientes podrían seducir al mundo entero". (Judit 10, 19)

  • Llamaron a Ajior, que estaba en casa de Ozías. Cuando llegó y vio la cabeza de Holofernes en manos de un hombre de los de la asamblea del pueblo, cayó al suelo sin sentido. (Judit 14, 6)


"O amor e o temor devem sempre andar juntos. O temor sem amor torna-se covardia; o amor sem temor torna-se presunção." São Padre Pio de Pietrelcina