Encontrados 1576 resultados para: Guerra Contra Amalec
Las gentes del pueblo y sus mujeres protestaron contra sus hermanos judíos. (Nehemías 5, 1)
y, después de reflexionar, reprendí a los nobles y a los prefectos; les dije: "¡Qué carga imponéis a vuestros hermanos!". Convoqué después contra ellos una gran asamblea, (Nehemías 5, 7)
realizaste milagros y prodigios contra el Faraón, contra todos sus siervos y contra el pueblo entero de su país, porque sabías que los habían tratado con arrogancia, y te granjeaste un renombre que todavía hoy dura. (Nehemías 9, 10)
Pero fueron insolentes, se rebelaron contra ti y echaron tu ley a sus espaldas; mataron a tus profetas, que les exhortaban a convertirse a ti, y te ofendieron gravemente. (Nehemías 9, 26)
Les instabas a convertirse a tu ley; pero ellos, obstinados, no obedecieron a tus mandamientos y pecaron contra tus leyes, que dan la vida a quien las pone en práctica; se encogieron de hombros, endurecieron su cabeza y no quisieron obedecer. (Nehemías 9, 29)
¿No fue esto lo que hicieron vuestros padres y por lo que nuestro Dios hizo caer sobre nosotros y sobre esta ciudad toda esta calamidad? ¡Y vosotros aumentáis el ardor de su ira contra Israel profanando el sábado!". (Nehemías 13, 18)
Y ahora, Señor, acuérdate de mí, mírame y no castigues mis pecados, mi ignorancia y la de mis padres, que pecaron contra ti. (Tobías 3, 3)
Todos tus juicios son justos cuando decides contra mí por mis pecados y por los de mis padres, porque no hemos cumplido tus mandatos ni hemos caminado lealmente en tu presencia. (Tobías 3, 5)
Por entonces el rey Nabucodonosor declaró la guerra al rey Arfaxad en la amplia llanura que se encuentra en los confines de Ragau. (Judit 1, 5)
Se unieron a él todos los habitantes de la montaña, los de las riberas del Éufrates, del Tigris y del Hidaspes, y los vasallos de Arioc, rey de Elán; eran, pues, muchos los pueblos alistados contra los descendientes de Jeleud. (Judit 1, 6)
Pero los habitantes de todas estas regiones despreciaron el llamamiento de Nabucodonosor, rey de Asiria, y no fueron con él a la guerra, porque no le temían; lo consideraban como un hombre cualquiera. Despidieron a sus emisarios con las manos vacías y llenos de vergüenza. (Judit 1, 11)
Entonces Nabucodonosor se llenó de ira contra todas estas regiones y juró por su trono y por su imperio vengarse con su espada de las regiones de Cilicia, de Damasco y de Siria, así como de todos los habitantes de Moab, Amón, Judea y Egipto hasta los límites de los dos mares. (Judit 1, 12)