Encontrados 798 resultados para: Encuentro De Hermanos
El ángel le dijo: "Sí, he ido allí muchas veces, y conozco bien los caminos. He estado en Media y me he albergado en casa de Gabael, uno de nuestros hermanos, que vive en Ragués de Media; se necesitan dos días de camino para ir de Ecbatana a Ragués, que se encuentra entre montañas". (Tobías 5, 6)
"Yo -respondió- soy Azarías, hijo de Ananías, uno de tus hermanos". (Tobías 5, 13)
Tobit exclamó: "¡Dios te conserve sano y salvo, hermano! No te molestes si he querido conocer la verdad acerca de tu familia. Eres de nuestros hermanos, de buena y noble alcurnia. Conozco a Ananías y a Natán, los dos hijos del gran Semayas. Íbamos juntos a Jerusalén, juntos rezábamos allí, y nunca se han descarriado. Tus hermanos son buenos, tu familia es noble. ¡Bienvenido seas!". Y (Tobías 5, 14)
Todavía antes de vuestra unión, rogad los dos al Señor del cielo para que tenga misericordia de vosotros y os proteja. No temas, pues ella estaba destinada para ti desde toda la eternidad; tú la salvarás, irá contigo y tendrás de ella hijos, que serán para ti como hermanos. No te preocupes". (Tobías 6, 18)
Al llegar a Ecbatana, Tobías dijo: "Hermano Azarías, llévame en seguida a casa de nuestro pariente Ragüel". Lo llevó a la casa de Ragüel, el cual estaba en el patio. Al saludarlo, les respondió: "Bienvenidos seáis, hermanos". Y los hizo entrar en casa. (Tobías 7, 1)
Tobías fue a su encuentro con la hiel del pez en la mano; le sopló en los ojos, lo abrazó y le dijo: "Ánimo, padre". Después le aplicó el remedio, que le provocó escozor. (Tobías 11, 11)
Tobit, contento y bendiciendo a Dios, salió al encuentro de su nuera a la puerta de Nínive. Los que le veían caminar, firme y sin que nadie le ayudase, quedaban maravillados. Tobit confesaba delante de todos que Dios había tenido compasión de él y le había curado. (Tobías 11, 16)
vete a Media con tus hijos, pues creo en la palabra que pronunció Nahún sobre Nínive en nombre de Dios. Todo llegará y sucederá sobre Asiria y Nínive. Todo lo que han anunciado los profetas de Israel, enviados de Dios, se verificará y ninguna de sus palabras fallará, sino que todo se cumplirá a su debido tiempo. Será más fácil salvarse en Media que en Asiria o Babilonia. Sé y creo que sucederá todo lo que ha dicho y que ninguna de sus palabras fallará: Nuestros hermanos que viven en Israel serán dispersados y llevados cautivos, e Israel será un desierto; desiertas quedarán Samaría y Jerusalén, y el templo de Dios será incendiado y quedará desolado por algún tiempo. (Tobías 14, 4)
Ozías les respondió: "Tened calma, hermanos; resistamos todavía cinco días; en estos días, nuestro Dios se compadecerá de nosotros, pues él no nos abandonará totalmente. (Judit 7, 30)
Si no podéis escrutar el fondo del corazón humano ni penetrar en los pensamientos de su mente, ¿cómo vais a comprender a Dios, creador de todas las cosas? ¿Cómo vais a conocer sus pensamientos y a entender sus designios? Hermanos, no irritéis al Señor, nuestro Dios. (Judit 8, 14)
de la matanza de nuestros hermanos, de la esclavitud de nuestra tierra, de la destrucción de nuestros bienes en medio de los pueblos donde estemos desterrados. Nuestros conquistadores nos humillarán y nos despreciarán, (Judit 8, 22)
Por tanto, hermanos, seamos conscientes de que la vida de nuestros compatriotas depende de nosotros, y que el santuario, el templo y el altar pesan sobre nosotros. (Judit 8, 24)