Mosaico decorativo

Encontrados 1648 resultados para: Dor

  • Cuando el gobernante hace caso de las mentiras, corrompe a todos sus servidores. (Proverbios 29, 12)

  • El sueño del trabajador es dulce, haya comido poco o mucho; pero al rico la riqueza no le deja dormir. (Eclesiastés 5, 11)

  • La sabiduría da al sabio una fuerza mayor que la de diez gobernadores en una ciudad. (Eclesiastés 7, 19)

  • Encuentro que la mujer es más amarga que la muerte, porque ella es un lazo; su corazón es una red, y sus brazos son cadenas. Quien agrada a Dios escapa de ella, pero el pecador en ella queda preso. (Eclesiastés 7, 26)

  • vanidad. Porque todos tienen una misma suerte: el justo y el injusto, el bueno y el malo, el puro y el impuro, el que ofrece sacrificios y el que no los ofrece; lo mismo el bueno que el pecador, el que jura que el que teme hacer un juramento. (Eclesiastés 9, 2)

  • había una ciudad, pequeña, y de pocos habitantes. Un gran rey fue contra ella, la asedió y levantó a su alrededor grandes fortificaciones. (Eclesiastés 9, 14)

  • Si la serpiente muerde y no está encantada, ninguna ventaja tiene el encantador. (Eclesiastés 10, 11)

  • Y acuérdate de tu creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos y que lleguen los años de los que tú dirás: "No encuentro placer en ellos"; (Eclesiastés 12, 1)

  • Ella: ¡Qué hermoso eres, amor mío, qué delicioso! Todo verdor es nuestro lecho. (Cantar 1, 16)

  • Paloma mía, en las grietas de las peñas, en escarpados escondrijos, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz, porque tu voz es dulce y tu rostro encantador". (Cantar 2, 14)

  • Como cinta de escarlata tus labios, tu boca encantadora. Tus mejillas, mitades de granada a través de tu velo. (Cantar 4, 3)

  • Ella: Yo dormía, pero mi corazón velaba... ¡Una voz! Mi amor me llama: " breme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, mi perfecta; mi cabeza está cubierta de rocío; mis bucles, del relente de la noche...". (Cantar 5, 2)


"O amor e o temor devem sempre andar juntos. O temor sem amor torna-se covardia; o amor sem temor torna-se presunção." São Padre Pio de Pietrelcina