Znaleziono 1427 Wyniki dla: Vie
¡Oh Señor, Dios de Israel!, gracias a tu justicia hemos podido subsistir como un resto de supervivientes. Nos reconocemos culpables ante ti, somos indignos de estar en tu presencia". (Esdras 9, 15)
Jananí, uno de mis hermanos, llegó con algunos hombres de Judá. Yo le pregunté por los judíos, los supervivientes salvados del destierro, y por Jerusalén. (Nehemías 1, 2)
Me dijeron: "Los supervivientes del destierro que quedan allí, en la provincia, se encuentran en gran estrechez y humillación; la muralla de Jerusalén está destrozada y sus puertas destruidas por el fuego". (Nehemías 1, 3)
pero si os convertís a mí y observáis mis mandamientos, poniéndolos en práctica, aunque vuestros desterrados estuvieran en el extremo de los cielos, yo los recogeré de allí y los conduciré de nuevo al lugar que he escogido para morada de mi nombre. (Nehemías 1, 9)
La puerta Vieja fue restaurada por Josadá, hijo de Paséaj, y Mesulán, hijo de Besodías; ellos armaron y colocaron sus hojas, cerraduras y barras. (Nehemías 3, 6)
Los sirvientes del templo, que habitaban en el Ofel, restauraron hasta la puerta del Agua, en dirección del levante y hasta la torre saliente. (Nehemías 3, 26)
A continuación Malaquías, del gremio de los orfebres, restauró hasta la casa de los sirvientes del templo y de los comerciantes, frente a la puerta de la Vigilancia y hasta la cámara alta del ángulo. (Nehemías 3, 31)
Sin embargo, volvieron a hacerme la misma invitación por cuatro veces; y yo les di siempre la misma respuesta. (Nehemías 6, 4)
Éstos son los israelitas de la provincia de Judá que regresaron del destierro de Babilonia, donde los había deportado Nabucodonosor, rey de Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y Judá, cada uno a su ciudad. (Nehemías 7, 6)
Sirvientes del templo: de Sijá, de Jasufá, de Tabaot, (Nehemías 7, 46)
Descendientes de los sirvientes de Salomón: de Sotay, de Soféret, de Peridá, (Nehemías 7, 57)
Total de los sirvientes del templo y de los descendientes de los sirvientes de Salomón: trescientos noventa y dos. (Nehemías 7, 60)