Znaleziono 780 Wyniki dla: Vida Larga
"Todos los servidores del rey y el pueblo de las provincias saben que cualquiera, hombre o mujer, que entre en el vestíbulo interno, sin haber sido llamado, cae bajo la ley inexorable que lo condena a muerte, a no ser que el rey, tendiendo hacia él su cetro de oro, le conceda la gracia de la vida. Hace ya treinta días que no me ha llamado". (Ester 4, 11)
Ester le respondió: "Si el rey quiere agradarme, concédeme la vida y la de mi pueblo; ésta es mi petición, éste es mi deseo; (Ester 7, 3)
El rey, furibundo, se levantó del banquete, y se fue al jardín de palacio; entretanto Amán, comprendiendo que su ruina estaba decretada, se quedó para implorar a Ester por su vida. (Ester 7, 7)
En las cartas, el rey concedía a los judíos, fuera cualquiera la ciudad en que habitasen, el derecho de unirse para defender la propia vida, y de matar, exterminar y acabar con las personas armadas de cualquier pueblo o provincia que los atacasen, incluidos las mujeres y los niños, así como de apoderarse del botín. (Ester 8, 11)
Supo las maquinaciones de los dos y adivinó sus designios, descubriendo que atentaban contra la vida del rey Asuero, y se lo comunicó al rey. (Ester 12, 2)
Como jefe de pueblos incontables y señor de toda la tierra, no quiero abusar de la grandeza de mi poderío, sino gobernar a mis vasallos con moderación y clemencia para que pasen una vida tranquila, sin temores, y gocen de la paz tan deseada por todos los hombres. (Ester 13, 2)
Tú conoces la grave situación en que me encuentro y sabes también que detesto el distintivo de mi grandeza que ciñe mi cabeza cuando aparezco en público. Sí, lo aborrezco como a un paño inmundo, y jamás lo llevo en mi vida privada. (Ester 14, 16)
Pero, incapaz de reprimir sus ambiciones, trató de privarnos del reino y de la vida. (Ester 16, 12)
Satán respondió: "Piel por piel, que todo cuanto tiene el hombre está dispuesto a darlo por su vida. (Job 2, 4)
Y el Señor dijo a Satán: "Ahí lo tienes en tus manos; respeta, sin embargo, su vida". (Job 2, 6)
¿Por qué da él la luz a un desgraciado, la vida a los que tienen amargada el alma; (Job 3, 20)
¿No es un servicio la vida del hombre en la tierra? ¿No son sus días, días de jornalero? (Job 7, 1)