Mosaico decorativo

Znaleziono 2003 Wyniki dla: Tierra Santa

  • ¿Por qué nos lleva el Señor a esa tierra a morir bajo la espada y entregar nuestras mujeres y nuestros hijos como botín de guerra? ¿No sería mejor volver a Egipto?". (Números 14, 3)

  • Moisés y Aarón se postraron en tierra delante de toda la comunidad israelita. (Números 14, 5)

  • Y Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, que habían estado entre los exploradores de la tierra, se rasgaron las vestiduras (Números 14, 6)

  • y gritaron a toda la comunidad: "La tierra que hemos recorrido y explorado es una tierra buena; más aún, muy buena. (Números 14, 7)

  • Si el Señor nos favorece, nos hará entrar en ella y nos la dará. Es una tierra que mana leche y miel. (Números 14, 8)

  • No os rebeléis contra el Señor ni tengáis miedo de la gente de esa tierra, pues nos los comeremos como un bocado de pan. Ellos se han quedado sin defensa, y con nosotros está el Señor; no les tengáis miedo". (Números 14, 9)

  • y lo pondrán en conocimiento de los habitantes de esta tierra. Saben que tú, oh Señor, estás en medio de tu pueblo, que te dejas ver cara a cara, que tu nube se posa sobre ellos, que vas delante de ellos de día en columna de nube y de noche en columna de fuego. (Números 14, 14)

  • El Señor no ha podido llevar a este pueblo a la tierra que le había prometido con juramento; por eso lo ha aniquilado en el desierto. (Números 14, 16)

  • pero ¡por mi vida y por mi gloria, que llena toda la tierra!, (Números 14, 21)

  • no verán la tierra que yo prometí con juramento a sus padres. Ninguno de los que me desprecian la verá. (Números 14, 23)

  • Pero a mi siervo Caleb, que está animado de otro espíritu y me ha obedecido fielmente, lo llevaré a la tierra en la que ha estado, y su descendencia la poseerá. (Los amalecitas y los cananeos habitaban entonces la llanura). (Números 14, 24)

  • Os juro que no entraréis en la tierra en la que, mano en alto, había jurado estableceros, excepto Caleb, hijo de Jefoné, y Josué, hijo de Nun. (Números 14, 30)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina