Mosaico decorativo

Znaleziono 2003 Wyniki dla: Tierra Santa

  • Aquel día el Señor llamará con silbido al tábano del extremo del río de Egipto y a la avispa de la tierra de Asiria. (Isaías 7, 18)

  • En todos los montes que se cavaban con azadón ninguno entrará ya por miedo a las espinas y las zarzas; sólo serán pasto de bueyes, tierra hollada por ovejas. (Isaías 7, 25)

  • invadirá Judá y la inundará hasta que el agua llegue al cuello. Y el despliegue de sus olas cubrirá toda la anchura de tu tierra, ¡oh Emanuel! (Isaías 8, 8)

  • mirará hacia la tierra, y sólo habrá angustia, oscuridad, desolación y tinieblas, espesa lobreguez. Mas no (por siempre) las tinieblas sobre el que está en angustia. (Isaías 8, 22)

  • Al principio cubrió él de ignominia el país de Zabulón y el país de Neftalí; pero en el último tiempo llenará de gloria la calzada del mar, la tierra allende el Jordán y la región de los gentiles. (Isaías 8, 23)

  • El pueblo que andaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los moradores de una tierra de sombras, la luz ha despuntado. (Isaías 9, 1)

  • La cólera del Señor omnipotente ha incendiado la tierra, y el pueblo se ha vuelto pasto de las llamas. Nadie perdona a su vecino. (Isaías 9, 18)

  • Mi mano ha cogido, como un nido, las riquezas de los pueblos; como se toman huevos abandonados, he atrapado toda la tierra sin que moviera nadie las alas, abriera el pico y piara. (Isaías 10, 14)

  • Izará una enseña para las naciones y reunirá a los dispersos de Israel; a los prófugos de Judá convocará de los cuatro extremos de la tierra; (Isaías 11, 12)

  • habrá un sendero para el resto de su pueblo superviviente de Asiria, como hubo uno para Israel el día que subió de la tierra de Egipto. (Isaías 11, 16)

  • Cantad al Señor, porque ha hecho maravillas; toda la tierra lo conozca. (Isaías 12, 5)

  • Vienen de países lejanos, de los confines del cielo, el Señor y los instrumentos de su cólera a devastar toda la tierra. (Isaías 13, 5)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina