Znaleziono 2028 Wyniki dla: Tierra Buena
No por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón vas a entrar en posesión de la tierra, sino por la injusticia de esas naciones las echa el Señor lejos de ti; y también para cumplir el juramento hecho a vuestros padres Abrahán, Isaac y Jacob. (Deuteronomio 9, 5)
Reconoce que el Señor, tu Dios, no te da la posesión de esa buena tierra debido a tu justicia, pues no eres más que un pueblo de cabeza dura. (Deuteronomio 9, 6)
déjame que lo destruya y borre su nombre de la tierra, y te daré una nación más fuerte y más numerosa que ese pueblo. (Deuteronomio 9, 14)
Y cuando el Señor os mandó salir de Cades Barne diciéndoos que subierais a tomar posesión de la tierra que os daba, fuisteis rebeldes a la voz del Señor, vuestro Dios, no le creísteis ni escuchasteis su palabra. (Deuteronomio 9, 23)
no sea que digan en la tierra de la que nos has sacado: El Señor no ha sido capaz de llevarlos hasta la tierra que les había prometido. Los ha hecho salir de aquí por odio, para hacerles morir en el desierto. (Deuteronomio 9, 28)
Pero me dijo: Anda y ponte a la cabeza del pueblo para que entren a tomar posesión de la tierra que les voy a dar, como prometí a sus padres. (Deuteronomio 10, 11)
Mira; del Señor, tu Dios, son los cielos, aun los más altos, la tierra y todo lo que hay en ella. (Deuteronomio 10, 14)
los milagros y prodigios que obró en Egipto contra el Faraón y toda su tierra; (Deuteronomio 11, 3)
lo que hizo con Datán y Abirán, hijos de Eliab el rubenita, cuando se abrió la tierra y se los tragó con sus familias, sus tiendas y toda su dependencia a la vista de todo Israel. (Deuteronomio 11, 6)
Guardad, pues, todos sus mandamientos que hoy os prescribo yo, para que seáis fuertes y conquistéis la tierra de la que vais a tomar posesión, (Deuteronomio 11, 8)
para que se alarguen vuestros días sobre la tierra que el Señor prometió con juramento a vuestros padres y a su descendencia, tierra que mana leche y miel. (Deuteronomio 11, 9)
Porque la tierra en que vais a entrar para poseerla no es como la tierra de Egipto de la que habéis salido, donde echabas la semilla y la regabas con tu pie, como se riega una huerta. (Deuteronomio 11, 10)